|
||||||||
Los que frecuentamos nuestra hermosa y placentera rambla con vista al mar, más que una vía de tránsito, se nos ofrece un paseo vivificante y reparador en contacto con el mar que turistas y montevideanos disfrutamos incluso la puesta de sol que es imperdible.
Pero también nos acerca a la puerta de entrada al puerto y nos hace testigos involuntarios de lo que está pasando en su interior. Allí, en la escollera Sarandí, desde el 25 de agosto de 1909, a escasos 1.000 metros de la rambla, podemos ver los barcos entrando o saliendo del puerto.
Y si exceptuamos los cruceros fácilmente distinguibles, los barcos que en mayor porcentaje escalan en Montevideo son los portacontenedores, fácilmente identificables para los que estamos en el tema que no son otros que los de Maersk, CMA-CGM, Hamburg-Sud, MSC, Evergreen, Cosco, Alianca, Hyundai, China Shipping, CSAV, Maruba, MOL, etc.
El hecho, que no deja de sorprendernos, es que la actual situación de crisis que vive el mundo se refleja fácilmente sobre ellos: los barcos que otrora iban llenos de contenedores ahora apenas si llegan a la mitad de su capacidad, y así aparece la cubierta bastante raleada de contenedores, lo cual habla casi tanto como los números.
Es una penosa imagen para nosotros por todo lo que significa y para una nave que supuestamente debe estar navegando repleta de contenedores (llenos). Su espacio de bodega ahora la mitad transporta aire y la otra mitad contenedores a fletes desvalidos o canijos. Y es tal la caída de los fletes, que traer un contenedor desde Rivera a Montevideo por camión cuesta mucho más que desde la China por barco, luego de 35 días de navegación.
Todas las líneas marítimas que escalan en Montevideo sin excepción están sintiendo fuertemente la caída de los flujos de exportación y de importación conjuntamente con la caída de los fletes y sólo se sostendrán las que tengan cash y los barcos pagos, para mantenerse hasta el próximo año.
| « volver |