PRAGA | AGENCIAS
El presidente estadounidense, Barack Obama, llegó ayer a Praga, en su primera visita a un país otrora satélite de la Unión Soviética, para participar hoy en una cumbre con la Unión Europea y pronunciar un esperado discurso sobre proliferación nuclear. El presidente checo, Vlacav Klaus, y el primer ministro saliente Mirek Topolanek recibieron en el aeropuerto al mandatario. El Gobierno checo, que ocupa la presidencia de turno de la UE, considera esta visita como el acontecimiento de mayor importancia de su semestre al frente de la Unión.
Obama se reunirá hoy con el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, poniendo fin a cinco años de frías relaciones entre Madrid y Washington por la decisión de sacar a las tropas españolas de Irak. Esta reunión bilateral será la primera entre los mandatarios de ambos países y de Zapatero con un presidente estadounidense. Con la victoria de Obama en noviembre, Zapatero le aseguró que "tendrá en España y su gobierno un amigo y un aliado fiel". Por su parte, Obama dijo que quiere "reforzar los estrechos vínculos entre Estados Unidos y España", según dijo él mismo por teléfono al rey Juan Carlos I. La decisión española anunciada por sorpresa de sacar a sus tropas de Kosovo, parece no haber molestado tanto a Washington, a pesar de "no haber estado de acuerdo", según el vicepresidente Joe Biden.
Pero la agenda de Obama no culmina en Praga sino que continúa lunes y martes con una visita a Turquía para recuperar la plena confianza de este aliado estratégico que Washington teme que acabe dando la espalda a Occidente. Turquía espera que este viaje permita encarrilar las relaciones bilaterales tras los roces por la oposición turca a la guerra de Irak. Obama se entrevistará en Ankara con los dirigentes turcos y se reunirá en Estambul con los líderes religiosos, con estudiantes, y visitará una mezquita. Su gira culminará en Normandía.