Guillermo Zapiola
En los años cuarenta, los malos eran los nazis. En los cincuenta, los comunistas. Los sesenta complicaron las cosas: la coexistencia pacífica obligó a optar por villanos sin color político, criminales internacionales que actuaban en su propio beneficio, como las organizaciones Spectre y Thrush. Más cerca, los musulmanes eran un buen candidato, pero la lucha contra el terrorismo ha obligado a Hollywood a tener un poco de cuidado: no hay que ofender a gobiernos aliados, y nadie quiere que terroristas suicidas estrellen un avión en pleno Sunset Boulevard.
De modo que no es mala idea convertir en malvados a los grandes banqueros: al fin y al cabo, en los últimos meses, los titulares de los diarios han estado diciendo de ellos cosas peores de las que dice en cuatro diálogos esta película en la que un agente de Interpol (Clive Owen) y una valerosa ayudante de la fiscalía de Nueva York (Naomi Watts) tratan de poner coto a los manejos de un banco corrupto involucrado en tráfico de armas, lavado de dinero, desestabilización política y otras actividades al margen de la ley.
Por supuesto, el film funcionaría lo mismo si los villanos fueran los japoneses, los extraterrestres o los indios. Lo que importa no es su denuncia sino la eficacia de su aventura, que corre veloz (al fin y al cabo, su director es el de Corre, Lola, corre) y proporciona las esperadas dosis de acción y suspenso. En definitiva se parece a un James Bond, aunque es mejor que los dos últimos.
Agente internacional
Ficha
EEUU/Alemania/Reino Unido 2009. Título original: The International. Director: Tom Tykwer. Guión: Eric Warren Singer. Fotografía: Frank Grieber. Música: Reinhold Heil, Johnny Klimek, Tom Tykwer. Intérpretes: Clive Owen, Naomi Watts, Armin Mueller-Stahl, Ulrich Thomsen.
Atención a...
La solvencia con que están resueltas algunas escenas de acción, en particular el complicado tiroteo en el Museo Guggenheim de Nueva York. Ello no hace del director Tom Tykwer un artista, pero revela la mano de un artesano competente apoyado por buenos colaboradores.