CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
La tranquila tarde que se vivía en un barrio de la ciudad de Melo fue sacudida por seis disparos. Cinco de ellos terminaron con la vida de un hombre y una antigua desavenencia entre vecinos.
El fallecido es un hombre de 78 años quien, a pesar de los impactos de los cinco balazos, pudo caminar hasta el centro de la calle, cayendo herido de muerte ante la atónita mirada de sus vecinos.
Según el Jefe de Policía de Cerro Largo, Alberto Toscanini, la relación entre el matador y la víctima no era buena desde hacía ya varios años y las discusiones eran continuas. La enemistad llegó a tal punto que el hombre de 78 años tomó un cuchillo de 20 centímetros de hoja y le pateó la puerta al hombre de 54 años que vivía en una casa lindera ubicada en la calle Benito Juárez casi ruta 8, en una humilde zona.
El ahora fallecido llegó hasta la casa con intención de apuñalar a su vecino. Toscanini señaló en diálogo con El País que el homicida, un empleado público, tomó su revolver calibre 22 y efectuó seis disparos. Cinco impactaron en Marcelino Silvera Lagos.
Los vecinos del barrio Bella Vista, ubicado a 20 cuadras del centro de Melo, esperaban un desenlace así por las continuas escenas de insultos y violencia que veían entre los dos hombres.
Alerta. De inmediato dieron aviso a los policías de la Seccional 15ª que llegaron y encontraron a Silvera caído en un charco de sangre. Se hicieron presentes efectivos de Policía Técnica, médico forense y el propio jefe de Policía.
Un rato más tarde el matador se presentó en la Seccional 2ª de Melo, donde quedó detenido.
Hoy, a las 14 horas, declarará ante la Justicia. Posiblemente la defensa invoque defensa propia ya que los disparos fueron a partir de un intento de agresión en que peligraba su vida. Sin embargo, la cantidad de disparos le puede jugar en contra. Por su parte, Policía Técnica elevará al juez penal el informe levantado en la escena del crimen.