La empresa de neumáticos recauchutados Serisur reabrió ayer sus puertas luego de cuatro meses de inactividad.
El director de la firma, Gustavo Albano, dijo ayer a El País que en "principio solamente se tomó a 15 de los 45 trabajadores que tiene la empresa en el seguro porque se pudo concretar una exportación menor a Centroamérica".
Serisur debió cerrar su planta por una restricción que aplicó Brasil -su principal mercado- que redujo a la mitad la cuota de importación de neumáticos recauchutados hasta fines de abril. Según consta en la resolución de la Cámara de Comercio de Brasil, esta medida puede renovarse automáticamente.
Albano señaló que ya se hizo el "reclamo" ante la Cancillería, pero que "aún" no ha obtenido una respuesta al respecto. El empresario agregó que el mercado de Brasil "es imprescindible" para que la empresa pueda retomar al resto del personal que se encuentra en el seguro actualmente.
LARGO PLAZO. Por su parte, la Cámara de Autopartes mantuvo ayer una reunión con el director de Industrias del Ministerio de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman para hablar de las preocupaciones del sector para desarrollarse en el largo plazo.
Kreimerman dijo a El País que los empresarios plantearon algunas preocupaciones para desarrollar la industria.
Entre otras dificultades señalaron la necesidad de acceso a financiamiento para las empresas chicas y mejorar las relaciones laborales.
El funcionario señaló que hay una mesa tripartita del sector (trabajadores, empresarios y gobierno) que busca un acuerdo "para modernizar las relaciones laborales". El sector "trabaja con poco inventario, depende mucho del just in time (justo a tiempo) con lo que un retraso por conflictos complica la capacidad de competir".