Oscar tiene candidatos con bajo perfil

| A cinco días. Aunque las preferencias están marcadas hacia Kate Winslet, Mickey Rourke o Sean Penn, la estatuilla tiene otros aspirantes valiosos pero muy poco identificables para el gran público

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GUILLERMO ZAPIOLA

Casi todos los años hay en el Oscar algún candidato poco conocido que se coloca de pronto, de manera casi inesperada, entre las nominaciones importantes, aunque generalmente no llega a ganar. Esta vez hay por lo menos dos.

Uno de ellos es Richard Jenkins, candidato a mejor actor protagónico por su labor en The Visitor, película aún no estrenada en Montevideo. La otra es Melissa Leo, protagonista de Río helado, actualmente en cartelera y candidata a mejor actriz.

Estrictamente no se trata de "desconocidos", y de hecho buena parte de los espectadores reconocen sus rostros apenas los ve aparecer en cualquiera de las decenas de películas y programas de televisión en que han actuado. Es posible en cambio que no se establezca de inmediato la conexión con el nombre. ¿Este era Richard Jenkins? ¿Esta era Melissa Leo?

La ausencia habitual de papeles protagónicos en su carrera tiene explicaciones. No son el tipo de "estrella glamorosa" a las que habitualmente Hollywood otorga papeles de primera línea.

VETERANO. Nacido en Illinois en 1947, Jenkins viene del teatro. Estudió arte escénico en la Wesleyan University de Illinois, fue durante quince años integrante de la Trinity Repertory Company de Rhode Island, se desempeñó como actor en puestas en escena de obras como La fuerza bruta de Steinbeck, American Buffalo y Esperando a Godot. También fue durante cuatro años director artístico de la compañía, y ha dirigido para el escenario producciones basadas en el Tartufo de Moliére, El zoo de cristal de Tennesee Williams, y obras de William Shakespeare como Macbeth y Noche de Reyes.

Comenzó a trabajar en televisión en los años setenta, desempeñando numerosos papeles, al principio muy secundario y luego no tanto, en diversas series y telefilms, aunque es posible que su mayor visibilidad la haya obtenido con su participación en la teleserie de Alan Ball Six Feet Under, donde encarnó durante 19 episodios al personaje de Nathaniel Fisher. Ha sido también un secundario frecuente en películas de los hermanos Farrelly (estuvo, por ejemplo en Loco por Mary, 1998, y en Irene, yo y mi otro yo, 2000), y hasta se ha comprado una casa en la zona de Cumberland, Rhode Island, donde los Farrelly pasaron su niñez. También ha trabajado a menudo para los hermanos Coen (El hombre que nunca estuvo, 2001; El amor cuesta caro, 2003; Quémese después de leerse, 2008).

Jenkins encarna en The Visitor a un maduro profesor que tras la muerte de su esposa ha perdido las ganas de vivir. Llegado a Nueva York para presentar un informe, descubre a una pareja (Haaz Sleiman, Danai Gurira) que, tras ser víctima de una estafa inmobiliaria, se ha instalado ilegalmente en su departamento. De a poco descubrirá en sí mismo un creciente afecto por esos "extraños", inmigrantes cuya inserción en la sociedad norteamericana se verá complicada por el endurecimiento de las leyes tras los atentados terroristas del 11 de septiembre. Los acontecimientos irán virando imperceptiblemente hacia el drama, mientras el protagonista se ve sometido a un proceso de "rehumanización" que implicará algunos dolores y la necesidad de renunciar a algunos arraigados prejuicios.

Escrita y dirigida por el independiente norteamericano Thomas McCarthy, un hombre que tiene antecedentes como actor y se encuentra aquí a la altura de su segundo film como director, The Visitor ha tenido premios en los festivales de Brisbane, Deauville y St. Louis, y el propio Jenkins obtuvo el premio a mejor actor en el festival de Moscú. Elogiada por la crítica, The Visitor ha llamado la atención, especialmente, por lo que ha sido descrito como la "sutil, matizada y humana" labor protagónica de Jenkins. Y aunque pocos piensan que el actor pueda derrotar a Mickey Rourke o a Sean Penn, quienes continúan perfilándose como los favoritos para el Oscar a actuación protagónica masculina, un observador de The Hollywood Reporter señalaba hace poco que no debía descartarlo por completo: pese a su bajo perfil, Jenkins es un individuo sumamente respetado por sus colegas, y bien podría ocurrir que algunos o muchos de ellos pudieran pensar que ya era hora de que lo reconocieran con un premio mayor.

LEO. La otra "ignorada" de los grandes titulares sobre el Oscar es obviamente Melissa Leo, la actriz de Río helado. Menos veterana que Jenkins (nació Nueva York en 1960), tiene empero una carrera igual de extensa. A los diez años debutó en la serie de televisión All my children, y luego apareció en muchas otras series y telefilms: en los últimos años llegó a vérsela en capítulos de programas como The L Word y La ley y el orden.

Sin embargo debió esperar a cumplir los cuarenta para que comenzaran a llegarle el reconocimiento público y el elogio crítico. En 2003 se la vio en 21 gramos (2003) de Alejandro González Iñárritu, y en el 2005 actuó en Los tres entierros de Melquíades Estrada (2005), el valioso debut en la dirección del gran Tommy Lee Jones. Por su labor en Río helado obtuvo el premio a mejor actuación femenina en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, y ahora es candidata al Oscar por ese mismo trabajo.

Melissa Leo interpreta en Río helado a Ray Eddy, una mujer a punto de comprar la casa de sus sueños para su pequeña familia. Pero su marido, gran aficionado a las apuestas, huye con el dinero y la deja arruinada y sola con los niños. Mientras trata de encontrar a su marido, conoce a Lila Littlewolf (Misty Upham), una chica "nativoamericana" (más estrictamente, de etnia mohawk) que le propone una manera de ganar dinero fácil.

El plan es arriesgado: pasar inmigrantes ilegales por el helado río San Lorenzo, patrullado por guardias de frontera en las dos orillas. La desesperación por ganar dinero empuja a la protagonista a aceptar la oferta. Ella conducirá el coche y se repartirán las ganancias. Al principio, la capa de hielo es gruesa, pero a medida que siguen con su negocio y el hielo se hace más delgado, las dos protagonistas enfrentarán algunos peligros mayores.

No solamente la actriz fue premiada en San Sebastián. El film obtuvo también en ese festival el premio Signis (dado por la organización católica), y el de la Fipresci (crítica internacional) en Ginebra. La actriz ha sido premiada también por los críticos de Ohio y Florida, y figura entre las varias nominaciones de Río helado a los Independent Spirit Awards.

Intérprete ocupado

Richard Jenkins ha estado igualmente atareado en los últimos meses, y seguirá estándolo en el futuro cercano. El público uruguayo ha podido verlo hace poco en un papel secundario en Quémese antes de leerse de los hermanos Coen, pero luego de The Visitor ha estrenado ya otras tres películas y tiene tres más en postproducción y dos en preproducción. Cabe entender también que su primera candidatura al Oscar, a los sesenta y dos años, es a la vez un homenaje personal y un estímulo para seguir.

OFERTAS PARA UNA VETERANA

El Oscar o, en general, los premios de cierta importancia, cambian la vida de una actriz. Luego de "Río helado", Melissa Leo se ha visto involucrada en menos de un año en dieciocho proyectos. En el año 2008 estrenó ya otras ocho películas (además de aparecer en tres episodios de "La ley y el orden"), tiene otras tres completadas y de estreno inminente, cuatro más en postproducción (incluyendo una adaptación de "Verónica decide morir" del inefable Paulo Coelho), una en preproducción y un telefilm meramente "anunciado". Es un montón de trabajo, y una confirmación del respeto con que la industria contempla a esta casi cincuentona.

La lista es larga y hasta resultaría tediosa transcribirla en detalle, pero en ella hay comedia y drama, confirmando también que la industria confía también en la versatilidad de una actriz a la que (con Oscar o sin él) hay que prestar atención.

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