Médicos italianos podrán denunciar a inmigrantes

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El presidente italiano Silvio Berlusconi dio un nuevo paso en su batalla contra la inmigración. A partir de ahora, los médicos en Italia podrán denunciar a los inmigrantes que atiendan y que no tengan sus papeles en regla.

Este jueves el Senado aprobó enmiendas que endurecen la ley de inmigración, que aún deben someterse a votación en la Cámara de Diputados pero que ya generaron polémica en el país, teniendo en cuenta que en Diputados el oficialismo tiene una amplia mayoría.

La nueva norma cancela una anterior en la que se prohibía a los médicos delatar a los indocumentados cuando los asisten, y legaliza las "rondas de ciudadanos" que informan a la policía de "eventos que puedan acarrear daño a la seguridad urbana o crear situaciones de molestia social".

También se aprobó la creación de un registro de vagabundos y personas sin hogar, la pena de cuatro años de cárcel para los inmigrantes irregulares que no obedezcan la orden de expulsión, y la implementación del "Permiso de Residencia por puntos", con lo que un inmigrante va perdiendo puntos por cada contravención. Una vez agotados, sería expulsado.

La norma que permite denunciar a las autoridades a los inmigrantes sin papeles fue propuesta por la Liga Norte, el aliado más importante de Berlusconi que mantiene una dura política contra los extranjeros

LíNEA DURA. "Este es un gobierno que elige la línea dura para contrarrestar la criminalidad y la inmigración clandestina. La oposición quiere utilizar políticamente estas medidas, pero les irá mal porque la gente está cansada de la degradación y la inseguridad", dijo a la BBC el senador Federico Bricolo, jefe de senadores de la Liga Norte.

El legislador añadió que se ha logrado instituir el Delito de Inmigración Clandestina, ya establecido en la mayoría de los países europeos. "El control del inmigrante clandestino existe ya en Alemania o Estados Unidos, por lo que no hemos hecho nada de anómalo. Queremos simplemente combatir la inmigración clandestina", concluyó.

REACCIONES. A las críticas se unieron asociaciones como Médicos Sin Fronteras, que días atrás lanzó una campaña bajo el lema "Somos médicos y no espías". La Iglesia también se manifestó contra la norma asegurando que "los médicos católicos no la seguirán". Para la senadora del Partido Democrático, Anna Finochiaro, "se ha superado el límite que separa el rigor de la persecución".

Consultado por BBC Mundo, el doctor Amedeo Bianco, presidente de la Federación de los Médicos Italianos (Fnomceo) dijo que estaba "amargado por la decisión" y dio dos razones: profesional y de ética. Explicó que "el principio de tutela de la salud pública se basa en el libre acceso a los servicios, por lo que cualquier medida explícita o implícita, como en este caso, donde evidentemente crecerá el miedo a ser denunciado, puede comportar el hecho de que enfermos y enfermedades se vuelvan invisibles para los sistemas de tutela. Y esto incluye a enfermedades contagiosas, lo que es peligroso para todos".

En cuanto al segundo motivo, el presidente de Fnomceo agregó que "este tipo de medidas disminuyen el perfil de solidaridad. Un valor histórico de nuestro sistema sanitario y sobre todo un valor altísimo en nuestra ética profesional".

Continuando con una política de mano dura con los inmigrantes, este jueves el gobierno de Silvio Berlusconi aprobó una serie de medidas que endurecen aun más la ley de inmigración. Las más polémicas establecen que a partir de ahora, los médicos en Italia podrán denunciar a los inmigrantes sin papeles a los que atiendan, y los inmigrantes indocumentados serán considerados delincuentes que podrán ser castigados hasta con cuatro años de cárcel. La oposición, el sector de la salud y la Iglesia se manifestaron en contra de las medidas generando polémica en el país. Para su aprobación, aún falta la votación de la Cámara de Diputados donde el gobierno goza de una amplia mayoría.

Política de miedo

Guglielmo Loi, Secretario del Sindicato Unión de Trabajadores Italianos (UIL) le dijo a BBC Mundo que al fenómeno de la inmigración no se puede responder con miedo. "En Italia hay casi cuatro millones de inmigrantes, de los cuales dos millones y medio trabajan regularmente y producen una riqueza que alcanza el 5% de Producto Interno Bruto. Por esto esperamos que los políticos entiendan que el miedo no es la respuesta", indicó.

Las medidas aprobadas en el Senado llegan en un momento delicado para la vida de los inmigrantes en Italia.

Cada vez son más frecuentes las crónicas policiales cuyas víctimas son inmigrantes. Según BBC Mundo, recientemente un grupo de jóvenes italianos atacó a un "sin techo" originario de la India cuyo cuerpo fue empapado de combustible para luego encenderlo en llamas mientras dormía en la estación ferroviaria de Nettuno, en la periferia de Roma.

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