El intendente de Maldonado, Oscar de los Santos, firmó la resolución por la cual el Festival Internacional de Cine de Punta del Este consigue su productor.
La licitación por dos años fue otorgada, por segunda vez (ya había ocurrido en noviembre, pero el resultado fue impugnado), a la empresa de Daniela Cardarello, Max SRL.
Ahora, el plazo dispuesto por la Intendencia para que se realice el festival vencerá el 30 de abril.
Originalmente la fecha prevista para el festival era el 15 de febrero, pero debido a las demoras por la impugnación, la segunda adjudicación y una revisión que volvió a demorar la resolución 10 días más, la Intendencia se vio obligada a dar otro plazo.
Con esa perspectiva el festival se realizará fuera de temporada, alejado del momento de mayor turismo, y en condiciones diferentes a aquellas que tuvo cuando fue concebido para la primera licitación.
"NOTABLES" ASESORAN. El proyecto de Cardarello contará con un aporte de la Intendencia de US$ 181.686 este año y una cifra similar para la edición 2010.
Además, está prevista la posible inclusión de auspiciantes que puedan complementar rubros que exceden ese presupuesto.
Cardarello cuenta con el docente, periodista y cineasta Álvaro Buela como director artístico y con una comisión de programación internacional integrada por el cineasta uruguayo Pablo Stoll, el periodista argentino Martín Pérez -que había sido jurado en la edición 2006- y con la productora brasileña Luciana Tomasi.
El proyecto presentado implica también el desarrollo de charlas, encuentros y talleres de productores de la región que permitirían la integración y la eventual salida de películas uruguayas.
Los festivales de cine de Punta del Este tienen una larga tradición, aunque nunca en los años recientes han estado a la altura de los tradicionales encuentros celebrados a impulso de Mauricio Litman en los años 50 y 60, que reunían a estrellas mundiales en la sala Cantegril. En las últimas dos décadas los festivales -que tradicionalmente se celebran en el mes de febrero- se han alternado entre festivales de cine "del Mercosur", con fuerte componente de colaboradores brasileños y festivales internacionales.
La descentralización del festival -la sede principal es la sala Cantegril pero se han empleado salas en Punta Shopping y en la península- ha permitido una mayor divulgación de los filmes exhibidos en la muestra.