ROCHA | EDUARDO GONZÁLEZ
Un funcionario policial se debate entre la vida y la muerte como consecuencia de haber recibido un disparo de arma de fuego. El hecho ocurrió luego de haber acudido hacia las tres de la madrugada de ayer a un llamado por un caso de presunta violencia doméstica en una finca ubicada en la localidad de Villa Velázquez, 50 kilómetros al norte de la capital rochense.
El agente Julio Daniel Olivera (56) recibió aparentemente el llamado de auxilio de una mujer. Inmediatamente, concurrió a la finca, donde un vecino ampliamente conocido en la zona lo esperó con un arma de fuego en la mano, disparando sobre el agente policial, que es profundamente apreciado y querido tanto en Velázquez como en Rocha.
Por causas, que ahora investiga la Justicia, el ciudadano autor de los disparos ahora detenido, presa de un fuerte desequilibrio emocional, disparó con el revólver calibre 44 y el proyectil impactó en medio del pecho, lo cual dejó en estado grave al agente policial.
El caso consternó a la pequeña población de neta vinculación a la actividad agropecuaria, donde generalmente no se reportan actos de violencia. Por estas horas el agente Olivera lucha por su vida con los esfuerzos de los médicos que lo atienden luego de ser trasladado a Montevideo.