El fuerte aumento del dólar registrado en el último cuatrimestre del año -de 26,4%- tiró por tierra los importantes avances logrados a nivel de la desdolarización de los depósitos bancarios desde 2005.
Dicha valorización impactó en las expectativas de los ahorristas particulares o de las empresas depositantes, que al esperar futuras alzas en la cotización de la divisas optaron por un cambio de moneda en su portafolio, especialmente en sus depósitos a plazo, en favor de la divisa norteamericana.
De acuerdo a los datos divulgados por el Banco Central (BCU), la dolarización -medida como el ratio entre las colocaciones en moneda extranjera respecto a las totales- de los depósitos de las empresas privadas y las familias en los bancos privados era en diciembre de 2007 de 83,07%.
La baja del dólar hasta mediados de año, llevó a que algunos ahorristas percibieran como más rentable continuar colocando sus fondos en moneda local, es decir, pesos o unidades indexadas a la inflación.
Este proceso trajo aparejado que la dolarización disminuyera hasta un mínimo de 81,7% a fin de julio.
Sin embargo, paralelamente al incremento a la suba en el tipo de cambio, la dolarización empezó a crecer, y alcanzó un máximo anual de 87,1% en noviembre, y finalizó el año en 86%.
Por otra parte, hasta mediados de 2008 se mantuvo estable el porcentaje de depósitos de agentes no residentes en el total -en torno 29%- pero desde agosto la entrada de divisas, especialmente desde Argentina, determinó un mayor aumento relativo de estas colocaciones.
En ese contexto, el porcentaje de depósitos de no residentes aumentó a 33,7% en noviembre, y finalizó el año en 33,5%.