El Instituto Nacional de Tecnología Industrial de Argentina (INTI) dio a conocer ayer los resultados de un monitoreo tras la instalación de Botnia que concluye que no hay "indicios de afectación del curso de agua del Río Uruguay".
El estudio fue realizado en coordinación con el laboratorio Tecnológico del Uruguay y con la Prefectura argentina. El INTI recabó bimestralmente muestras en tres lugares distintos del río Uruguay y estudió los sedimentos y una veintena de parámetros del agua, desde la acidez del hasta la presencia de metales pesados.
"No encontramos variación en los parámetros en ninguno de los tres lugares del río a lo largo de este tiempo", dijo el presidente del INTI, Enrique Martínez.
El Instituto publicó ayer los resultados del relevamiento cuyo propósito era "estudiar la calidad del agua del río Uruguay, en particular evaluar si la actividad de la Industria Pastera Botnia ejerce algún tipo de alteración en la calidad del recurso hídrico".
El INTI estableció contactos con el LATU y acordaron parámetros a medir, obteniendo resultados comparables en las muestras analizadas como ejercicio. El informe indica que en junio de 2008 se envió un convenio a las jerarquías del LATU, que aún no fue firmado, pese a lo cual igual se iniciaron las actividades de monitoreo.
El plan de monitoreo acordado incluye 6 campañas anuales, con periodicidad bimensual, durante dos años. Hasta el momento se llevaron a cabo tres campañas en agosto, octubre y diciembre de 2008.
Los datos recabados se compararon con valores regulados o de referencia según la CARU. En lo que refiere a sedimento, por ejemplo, no hay límites establecidos en la legislación argentina por lo que se remitieron a los valores guía de Canadá para la protección de la vida acuática y los sedimentos regulados en suelo para uso agrícola y determinaron que lo encontrado está dentro de los estándares permitidos.
Los valores hallados para coliformes fecales pH, oxígeno disuelto y nitrato también están en los estándares de conservación y desarrollo de vida acuática de la CARU.
Los activistas descalificaron el informe y las conclusiones, como han hecho con estudios anteriores.