X. AGUIAR
Así puede ser el ambiente en su jardín o la vista en su chacra, muestra el paisajista en una simulación por computadora, proyectando el diseño que, si el cliente así lo quiere, conformará la naturaleza de Punta del Este.
En un año y medio ha fabricado desde paisajes rurales hasta conjuntos de flores que forman logotipos, pero Carlos Quesada espera poder generar un abanico mayor de paisajes para Punta del Este y sus alrededores: parques japoneses, patios mexicanos y otras combinaciones de agua, piedra, luces y mobiliario que potencien los dibujos que forma la vegetación y estimulen los sentidos.
Desde México, gracias a una beca de la Secretaría de Economía y la Universidad de Monterrey, Quesada hizo un estudio de mercado sobre la posibilidad de trabajar como paisajista en Punta del Este. El crecimiento inmobiliario y la poca oferta de paisajistas locales, al grado de que hay jardines que ya vienen diseñados desde Brasil, Argentina o Chile, evidenciaron que había un nicho, contó.
Al combinarse con proyectos inmobiliarios, se exige una mayor profesionalización. "Antes el jardín lo hacía uno mismo, ahora se valora más el rol del paisajista que diseñe el espacio", contó.
Aunque existe competencia, espera hacer la diferencia con un esquema empresarial adquirido en México, donde la pequeña empresa está mucho más extendida, dijo Quesada. "Hay un paisajismo artesanal o muy artístico, pero falta cultura empresarial, capacidad de respuesta", señaló.
Estando en Uruguay se encontró con las dificultades del mercado local: mano de obra cara, impuestos, precios variables. Pero también con una buena aceptación de parte de colegas y proveedores, y una licenciatura que desde Maldonado intenta impulsar el área, aspectos que espera que consoliden el sector frente a una demanda creciente.
"Construyen casas o edificios para venderlos, y cada vez más el cliente le da importancia a las áreas verdes" explicó.
Menos y más. Uno de sus primeros trabajos en Maldonado fue en los exteriores del edificio Millenium. "Querían impacto visual, algo más comercial, más plantas, su logotipo en blanco, para que fuera vistoso en verano", recordó. Uno de sus trabajos más importantes fue en el edificio Acqua, del arquitecto Rafael Viñoly, donde se le pidió "una línea mas minimalista, con grandes espacios verdes y poca plantación", contó.
"Ahora la moda es `menos es más` (el lema del minimalismo). Que no se vea la intervención del hombre, recuperar la esencia. Pero la tendencia que se viene es más abundante en plantas, flores, contrastes de colores", contó Quesada.
"Yo como mexicano estoy intentando innovar con jardinería de poco mantenimiento, formando un manto visual con distintas texturas, no necesariamente césped, también pedregullo, rocas, agua...", contó.
Por otro lado, también tuvo demanda de parte de chacras marítimas, diseñando paisajes rurales en los que la mano del hombre casi no debe notarse.
Por ejemplo, en una chacra de Villa Lagos, "la idea era hacer un paisaje que no interrumpiera las visuales. Por eso las plantas son principalmente gramíneas, que son translúcidas y se mueven con el viento", explicó. También se colocaron plantas agrestes, formando un jardín que no exija mucho mantenimiento. La intervención parece mínima, pero implicó la movilización "de 6.000 metros cúbicos de tierra para generar tres terrazas que acompañan el paisaje", contó. Junto a las vistas, se diseña la infraestructura al aire libre desde la cual apreciarlas, como el área para fogones (ver foto).
Paisaje urbano. En Punta del Este, Quesada notó algunas carencias a nivel paisajístico. "Hay pocos elementos de agua: fuentes, cascadas. Se hace un paisajismo muy de temporada, de poner algo para que se vea bonito dos meses al año. Cuando quieren privacidad, siempre lo solucionan con lomas, en vez de recurrir a otros elementos. Hay poco mobiliario de paisajismo (bancos, luminarias...), poca obra civil con estilo paisajístico", consideró.
Sin embargo, también hay muchos paisajes logrados. Su preferido: "el `Paseo de la Aguada` conocido por su pequeño manantial de agua dulce", en Rambla Claudio Williman Parada 21. "Me gusta por su potencial para crear una peatonal turística tipo "camino verde", que vaya de la playa a la zona centro de Maldonado", señaló.
Por ahora, reconoce que "los hábitos de consumo son muy conservadores. Y si quieren más hortensias, hay otros que pueden hacerlo mejor que yo". A su favor, ofrece posibilidades que hasta ahora no le han pedido, quizás por falta de imaginación: jardines temáticos, recreativos, interpretativos...
Si el jardín fuera para él, ya lo tiene decidido. Sería "un paisaje semejante al de un bosque subtropical húmedo, que desarrolle un microclima que armonice los cinco sentidos".
El orden del paisaje al gusto del consumidor
El estilo de cada cultura
Entre los diversos jardines posibles, se puede optar por uno de estilo mexicano, con "piedras de río, plantas en macetas, jaulas con aves de ornato, enredaderas, mezcla de variedades" (foto), o uno japonés "pequeño y cerrado, con pagodas, estanques, riachuelos, puentes curvos y plantas selectas en perfecto estado".
El diseño de la razón
Hay paisajes en los que predomina la mano del hombre, por lo que precisan un continuo mantenimiento, como el "californiano" (foto), con "extensiones de césped enmarcadas por macizos de flor de temporada, arbustos definidos por líneas curvas y orgánicas", o el "francés barroco", con "estructuras geométricas y poda ornamental".
Aprender de lo natural
Los paisajes más cercanos a las reglas de la naturaleza exigen un menor mantenimiento. Entre ellos, está el "jardín inglés" (foto), con suaves praderas, grupos de árboles de distribución irregular, senderos sinuosos y el "xerojardín", de bajo consumo de agua, formado por "gravillas, rocas y especies autóctonas".
Del trópico a la montaña
En un clima de cuatro estaciones, se puede optar por una gran variedad de especies, conformando jardines "tropicales" (foto), con "palmeras, arbustos de flor, senderos largos y despejados" o, por el contrario, "alpinos", con "pinos, rocas, coníferas, desniveles marcados por escalones de madera". (Fuente: www.naturhabitat.com)