EDUARDO DELGADO
Si bien los miembros de la tripulación de los aviones son los que viajan cotidianamente, otras personas "andan volando", aunque estén apenas en la pista de aterrizaje. Fue el caso de un hombre que trabajó durante cinco años con la empresa encargada de dar servicio de rampa a distintas compañías aéreas en el aeropuerto de Carrasco.
Este hombre (L.O.E.A.) conocía perfectamente el funcionamiento de la empresa -que en 2006 dejó de operar en Uruguay y se trasladó a Buenos Aires-, en especial las comunicaciones a los hoteles respecto de aquellos pasajeros de vuelos a los que se debía indemnizar por algún motivo (la pérdida de equipaje o de conexiones), con un máximo de hasta US$ 500 diarios en alojamiento y comidas. Así se señala en el expediente judicial en que consta el procesamiento con prisión del ex funcionario por emplear sus conocimientos para estafar.
Las maniobras. Luego de acordar una compensación salarial por la perdida de trabajo tras el cierre de la empresa, L.O.E.A., un treinteañero culto y bien encarado, comenzó a usar la información que poseía de la operativa de su ex empleadora para maniobras delictivas que perjudicaron a hoteles y una arrendadora de vehículos.
Estas maniobras consistían en realizar reservas telefónicas o vía correo electrónico en diferentes hoteles, haciéndose pasar por otras personas -una de ellas el director de la empresa en que trabajó- y utilizando el nombre de la firma o del Ministerio de Relaciones Exteriores. Luego, se hacía pasar por un tío suyo; informaba al hotel en que realizó la reserva, que dos pasajeros que habían perdido el equipaje irían al lugar, e indicaba que la empresa o el Ministerio de Relaciones Exteriores se hacían cargo de los gastos de los pasajeros, debiendo el hotel acreditar US$ 500 en la cuenta de los pasajeros (ni mas ni menos que el procesado y una dama que lo acompañaba).
Correos apócrifos. Los damnificados empresarios hoteleros estaban convencidos que los gastos en que incurrieron el indagado y su acompañante iban a ser cubiertos por la empresa de servicio de rampa en aeropuertos o la Cancillería, de acuerdo a los mails remitidos. Pero las cuentas de correo electrónico eran apócrifas y muy lejos estaban de corresponder a alguien real.
Las dos cuentas fueron creadas por el propio individuo como parte de la maniobra de engaño mediante la que lograba hacerse de dinero de los hoteles.
"Completando el cuadro de estratagemas y engaños artificiosos, las tarjetas de crédito que presentó en los diferentes hoteles perjudicados, estaban clausuradas y sin fondos", expresan los autos de procesamiento del juzgado penal de 9º Turno.
Resultaron damnificados por las maniobras y presentaron denuncias penales señalando los perjuicios económicos sufridos cuatro conocidos hoteles (tres de Montevideo y uno de Punta del Este) y una importante empresa arrendadora de vehículos.
Entre los funcionarios del juzgado y agentes de la Policía que intervinieron en la investigación se considera muy factible que otras empresas del ramo hayan sido también estafadas por este hombre
En el juzgado, el hombre fue interrogado y reconoció los hechos que se le atribuyeron, tras lo cual la jueza penal Gabriela Merialdo lo procesó con prisión por reiterados delitos de estafa.
"Surge probado de estas actuaciones, que el indagado, mediante estratagemas y engaños artificiosos, bajo varias resoluciones criminales diferentes, indujo en error a varios damnificados para procurarse para sí un provecho injusto en daño a aquellos", señaló la magistrada.
Tras esa resolución de la jueza terminaron los mails, las reservas y los cobros de dólares que hacía este hombre en hoteles. Fue entonces que su vuelo capotó.
Al filo de la ley
Estafa con datos de un anterior empleo
FICHA
Juzgado Penal de Noveno Turno
Jueza: Gabriela Merialdo
Fecha: 20 de diciembre de 2008
Situación: Ex empleado de una empresa de servicio de rampa en aeropuertos utilizó información de esa compañía para estafar a cinco hoteles y una arrendadora de autos.
Fallo: Procesado con prisión como autor de reiterados delitos de estafa.