Al cierre del año se opera con demanda más activa por parte de la industria y valores ligeramente entonados para todas las categorías de embarque.
En la última semana, finalizada el día 27 pasado, la faena alcanzó a 40.223 cabezas, de las cuales 21,7 mil fueron novillos (54 %) y 17,6 mil correspondieron a las vacas (43,5 %).
Mejoras en la colocación externa y un mercado interno activo para la carne están determinando cambios positivos en las cotizaciones.
Los valores promedio de los novillos según la ACG llegan a US$ 1,83 el kilo en segunda balanza, a levantar y con plazo, mientras las vacas cotizan a US$ 1,50 y las vaquillonas a US$ 1,62 el kilo, en las mismas condiciones.
La continuidad y agravamiento de la sequía en la mayor parte del país está comprometiendo la calidad y cantidad de la oferta del gordo y deprimiendo los valores de la reposición, en un mercado prácticamente nominal por las fiestas de fin de año.
Ovinos. La faena de lanares en la misma semana llegó a 47,5 mil cabezas, de las cuales 31,4 mil, el 66% del total, correspondió a la categoría corderos, en su gran mayoría destinados al consumo local, como es tradicional en estas fechas.
Los valores de las últimas operaciones registradas por los consignatarios ubican el precio del cordero pesado en US$ 1,80 el kilo en segunda balanza, mientras el cordero gordo liviano de abasto se pagaba a US$ 1,69. Estas dos categorías fueron retiradas de la pizarra por falta de operaciones luego de pasada la demanda de fin de año.
Los ovinos adultos cotizan a US$ 1,40 los borregos (en fuerte baja), US$ 1,30 los capones y US$ 1,10 las ovejas gordas.
En cuanto a las lanas se ingresó en el receso de fin de año en Australia, lo que se refleja en la baja actividad local.