Montevideo: Mayormente Despejado  l  Temp:18ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Ultimo Momento   l   Edición Matutina   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Lunes 29.12.2008, 21:55 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 25 votos
Comentarios: 57  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
 

Editorial


[EDITORIAL]

Ante un país insensible

El título de este editorial no encierra ni una afirmación ni una pregunta sino que pretende convertirse en un motivo de reflexión ante una serie de hechos que han ido ocurriendo sin provocar ninguna reacción, dando la impresión que el Uruguay ya no es el mismo de antes, y que las protestas que muchos de ellos despertaban en el pasado en la ciudadanía, se han visto sustituidas por una especie de insensibilidad o apatía ante la cual hay que rebelarse.

Hace un tiempo el Directorio del Partido Nacional emitió una extensa y fundada Declaración desde una reunión que tuvo lugar en Florida, llamando la atención sobre más de una docena de casos de inconstitucionalidad de los cuales se responsabilizaba al gobierno, pudiendo mencionarse entre ellos la que correspondía al Presidente de la República por las actividades privadas que cumplía, desconociendo los artículos 124,171 y 174 de la Carta y la designación por decreto de una Fiscal de Gobierno de facto, sin venia de la Cámara de Senadores, en un defecto que se le ha imputado también por especialistas y administrados a más de una ley sancionada con posterioridad. Haciendo oídos sordos a esa realidad, e incluso a las advertencias previas, los responsables del vicio han proseguido transitando por el mismo camino, en muchos casos como si nada hubiera ocurrido, en una actitud imposible de creer y de aceptar en tiempos pasados.

Lo peor sin embargo no está en esa actitud, sino en la mansedumbre con que, en muchos casos, se toleran y en la falta de una reacción, a veces no sólo de los directamente perjudicados sino también en el resto de un país que aparece como mero espectador. Los uruguayos no eran así.

Hace pocas semanas, el presidente del Banco de Previsión Social salió públicamente a difundir el monto de lo que perciben algunos médicos en instituciones de asistencia, en lo que algunos consideraron un caso de violación del secreto tributario que podía ser causa de destitución y que muchos recibieron como un acto de provocación dentro de un ambiente ya enrarecido, que no contribuía precisamente a mejorar. Y desde el gobierno nadie llamó la atención al responsable sobre esa irregularidad, que se trató pasara como desapercibida.

La semana pasada, por su parte, la Intendencia de Montevideo se negó a contestar al Tribunal de Cuentas una información que le fuera solicitada sobre los nombres y sueldos que cobran los funcionarios del Departamento de Cultura. Lo asombroso es que la actitud se fundó en un artículo del Digesto Municipal donde se establece que no pueden ser divulgados documentos que, por su naturaleza, deban permanecer reservados.

El argumento carece de toda relevancia y no puede invocarse ni aun como un caso de chochera por estar cumpliendo la Intendencia los cien años, ante lo claramente establecido por el inciso E del artículo 211 de la Constitución cuando dispone que el Tribunal de Cuentas deberá "intervenir en todo lo relativo a la gestión financiera de los órganos del Estado, Gobiernos Departamentales, Entes Autónomos y Servicios Descentralizados, y denunciar, ante quien corresponda, todas las irregularidades en el manejo de fondos públicos e infracciones a las leyes de presupuesto y contabilidad". Configura un principio jurídico indiscutible que impone la obligación. Importa a la vez otorgarle la facultad de poder recurrir a todos los medios para lograrlo, incluso un pedido de informes, en un derecho que no puede hacer caer ni reducir un modesto Digesto Municipal. Pese a esas consideraciones, el pedido no se contestó y la noticia quedó perdida entre muchas otras que circularon.

En una democracia el único mecanismo para reaccionar ante esas situaciones se encuentra en aislar a los responsables y censurarlos a través del voto, por lo que se impone rescatarlas del olvido teniéndolas presente y que cada uno agregue a la lista nuevos ejemplos. Asumir un papel pasivo es dañino y peligroso, ya que los autores se creen inmunes y consideran como una falta de reprobación lo que debe ser un motivo permanente de crítica.

Cada ciudadano se convierte así en soldado del sistema, por lo que todos deben modificar su actitud ante las irregularidades que consuman, haciendo oír su voz de protesta y acumulando en la alforja de los recuerdos estos y otros casos que se produzcan.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 25 votos
Comentarios: 57  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

No salgas a la calle
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012