|
||||||||
ALEJANDRO NOGUEIRA
Comienza un receso político que será breve y no exento de estocadas. Hacia fines de enero las maquinarias políticas retomarán fuerza y, si bien es cierto que todas las campañas electorales son importantes y diferentes, la de 2009 no tiene precedentes.
El Frente Amplio, que tuvo virtualmente asegurado un segundo mandato en la mayor parte de su primer gobierno, exhibirá sin pudores una división antigua que pudo disimular en cuatro décadas de ser oposición, que atravesó su gestión al punto de eclipsar a la oposición, y que se expresará en una elección interna que quedará dominada por el binomio Mujica-Astori. De esa interna no saldrá la fórmula Mujica-Astori ni la inversa. Aunque Astori supere este trance, la fórmula pergeñada y tan mal impulsada por el presidente Vázquez, perdió toda credibilidad. Sepultada la reelección, aún el vazquismo, lo que emergerá será un planteo socialdemócrata o uno abiertamente marxista. Es la maduración lógica de un proceso que se inició en los años 50 y que algún día iba a llegar.
En la oposición, por factores parecidos, aunque de muy diferente contenido ideológico, el Partido Nacional se muestra unido, aunque ha aparecido últimamente alguna uñita, algún bufido. Pero los precandidatos blancos no representan modelos radicalmente diferentes y sus diferencias abrevan con naturalidad en la historia partidaria. La posibilidad del triunfo los mantendrá armónicos, aún cuando pueda saltar algún zarpazo, sonar algún rugido.
Mientras, los colorados están por ahora en una pobre contraescena y el Partido Independiente expectante de las esquirlas de la izquierda.
El 2009, políticamente intenso, no traerá para el Frente Amplio el escenario de tiempos económicos calzados con los políticos. Habrá más desempleo, más conflictividad, aunque no sea esperable una debacle. Hay resto, apenas, para llegar a las elecciones nacionales y casi todo parece disimulable bajo el fragor de la campaña o con el Estado metido en la campaña.
Pero el problema para los votantes será sobreponerse a todo este ruido y mirar el 2010. El gobierno dice que tenemos financiamiento para todo el 2009, lo que significa que no lo tenemos asegurado para 2010 cuando la gran crisis del sistema capitalista llegará con fuerza a estas costas si no llegó antes. El frenazo asumido de la economía en 2009 será recesión en 2010; la recaudación caerá, y será casi imposible el recorte de un gasto que deja matrizado este gobierno en su razonable afán de mejorar la justicia social. El voto de 2009 será para elegir la conducción del país en el mundo de 2010. Por ello, más allá de banderas, incluso de las vaguedades programáticas usuales de los partidos, lo que importará ver entre los fuegos de artificio son los compromisos que asumen y las figuras que tendrán las riendas en algunas áreas claves del gobierno. ¿Quién será el ministro de Economía de Mujica? ¿Quién el canciller de Astori? ¿Qué harán, verdaderamente, los blancos con el IRPF? ¿Volveremos, si es menester, a un stand-by con el FMI?
Y la principal pregunta: si, como todo indica, ni en el mejor escenario hay un triunfador en primera vuelta, ¿quiénes son los líderes con real capacidad de negociación, capaces de construir un gobierno de coalición que dé, al menos, solidez institucional en la tormenta?
| « volver |
La mujer de mediana edad se sienta en uno de los bancos de la sala de espera de la Policlínica de Asesoramiento del Hospital ...
Entre el 24 y el 25, cinco personas fallecieron en distintos accidentes de tránsito, tres de ellos ocurrieron en Montevideo y los ...
La justicia emitió una sentencia contra un grupo de trabajadores del Frigorífico Canelones que, por un conflicto con la empresa, ...
La estrella colombiana Shakira puso fin ayer a sus vacaciones en su casa de José Ignacio y partió de regreso hacia Estados Unidos ...
Siempre es bueno repasar la historia para explicarse el presente. El resumen de hoy pretende fundamentalmente ser útil para las ...