Montevideo: parcialmente nublado  l  Temp:20ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Ultimo Momento   l   Edición Matutina   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Lunes 22.12.2008, 14:16 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 0 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
 

Internacional

Sarkozy se hizo notar al frente de la UE

Presidente. Con un estilo muy personal, el mandatario francés sumó éxitos y polémicas

THE ECONOMIST

Después de seis meses de alto dramatismo y teatralidad, Francia entregará la presidencia rotativa de la Unión Europea (UE) a los checos, el 1° de enero. Habitualmente, hasta los propios europeos prestan poca atención a quien está al mando.

Pero muy pocos se deben haber perdido la presidencia ejercida por el hiperactivo mandatario francés, Nicolas Sarkozy. Después de un período que tuvo como preocupaciones centrales la guerra entre Rusia y Georgia y el derrumbe económico global, ¿qué significó realmente su tipo de diplomacia vigorosa, friccionada e impulsiva?

En función de sus elaboradas ambiciones, los franceses lograron gran parte de lo que se propusieron. En julio, el presidente Sarkozy lanzó la Unión del Mediterráneo, que reunió a los líderes de 43 países de la UE y de las costas de ese mar. Ahora tiene una sede (Barcelona) y una copresidencia (Francia y Egipto), en tanto entre sus cinco subsecretarios generales están un israelí y un palestino.

En la reciente cumbre de la UE, realizada en Bruselas, Sar-kozy también convenció, en tiempo récord, a sus colegas, para que redujeran las emisiones de anhídrido carbónico en un 20% en el año 2020. Durante la guardia francesa, los 27 miembros del bloque adhirieron a un "pacto de inmigración". Gran Bretaña y Francia, las dos potencias militares principales del continente, lograron modestos avances sobre la política de defensa común europea. Una fuerza contra los piratas de Somalia, liderada por Gran Bretaña, es la primera operación naval conjunta de la Unión.

El clima en el Palacio del Elíseo es triunfalismo sosegado. "Europa tiene la imagen de ser blanda, lenta y dividida. Ahora, se ha demostrado a sí misma que puede estar unida y ser eficiente y con capacidad de reacción", comentó un alto asesor presidencial. Sarkozy prospera ante la adversidad y se aburre cuando hay tranquilidad. Con su habitual combinación de provocación y encanto, se arremangó para abordar los problemas. Su diplomacia viajera durante la guerra entre Rusia y Georgia y ante la crisis financiera, no estuvo exenta de fallas, y los resultados fueron mucho menos impresionantes que el revuelo diplomático. Pero, ayudó a dar a Europa una sola voz.

Este panorama es muy diferente al de 2003 cuando surgieron divisiones dentro de la UE a raíz de la guerra de Irak, ningún líder podía pretender que hablaba en nombre del club y Jacques Chirac, el antecesor de Sarkozy, hizo un llamado a Europa para que fuera el contrapeso del poderío estadounidense. Los ciudadanos franceses aprueban el nuevo enfoque. Una encuesta indica que el 56% considera que la presidencia de la UE ejercida por Sarkozy fue un éxito. El líder del grupo socialista en el Parlamento Europeo, Martin Schulz, reconoció que "el período francés de presidencia, ha sido un éxito". Hasta un editorial en el diario izquierdista Le Monde, aplaudió a Sarkozy.

Pero, por debajo de esas felicitaciones, están latentes aspectos más serios. Más allá de su dinámica, Sarkozy se impuso como el trotamundos capaz de lograr acuerdos, en parte, debido a la ausencia de liderazgo estadounidense. La presidencia francesa de la UE coincidió con los agonizantes meses finales del gobierno encabezado por George W. Bush. Por ejemplo, cuando Sarkozy viajó presuroso a Moscú y Tiflis, en agosto, los estadounidenses no se movieron. En respuesta a los problemas financieros, ha tenido que compartir el centro de la escena con el primer ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown. A partir del 20 de enero, cuando Barack Obama asuma la presidencia de Estados Unidos, Sarkozy recibirá un duro impacto, a medida que la atención del mundo se dirigirá al nuevo y carismático líder.

PROVOCADOR. El estilo veleidoso de liderazgo de Sarkozy lo convierte en un socio errático. Y, de alguna manera, Sarkozy es prisionero de su propia actitud impulsiva, así como de su tendencia de hacer demasiado personales las relaciones diplomáticas.

En sus ansias para intermediar en acuerdos que aparezcan en los títulos de los diarios, pisotea la sensibilidad de otros países. Su relación muchas veces tensa con la canciller alemana, Angela Merkel, es el caso más ilustrativo. El mes pasado, ante la frustración suscitada por la renuencia de Alemania a tomar medidas adicionales para estimular la economía, Sarkozy dijo delante de Merkel, que "Francia trabaja para solucionar y Alemania piensa cómo hacerlo".

Otro punto ilustrativo son sus tratos con China y Rusia. Durante su campaña electoral de 2007, Sarkozy prometió ser duro con los dos. Pero los líderes empresariales franceses están desesperados porque se ha distanciado de los chinos, quienes cancelaron una cumbre con la UE. Su calidez con el presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, también le ha hecho seguir un camino curioso. Los estadounidenses quedaron sorprendidos cuando Sarkozy declaró en referencia el escudo antimisiles que planifican desplegar en la República Checa y Polonia, "no aportará nada a la seguridad europea".

Sarkozy ahora impulsa una idea respaldada por Rusia, de realizar una cumbre el año próximo con los rusos para volver a pensar sobre la "arquitectura económica y de seguridad de Europa", una propuesta que es vista por muchos países de la UE como una maniobra rusa destinada a debilitar a la OTAN en el continente europeo.

Algunos se preguntan si Sar-kozy tiró por la borda su vocación atlántica y descubrió su gaullismo interior, volviendo a la tradicional indulgencia francesa con Rusia y abierta hostilidad hacia Estados Unidos. Según allegados, no ayuda que Sarkozy estuviera especialmente molesto porque Obama no se reunió con él cuando asistió en Washington DC, en noviembre, a la reunión del G-20.

Nada de actor de "reparto"

Más allá de que la presidencia de la UE sea traspasada el 1° de enero a la República Checa, resulta difícil imaginar a Sarkozy como actor de "reparto". Tras un discurso la semana pasada ante el Parlamento Europeo, el presidente francés afirmó que tomará "naturalmente" la iniciativa en varios asuntos en 2009. La Eurozona y la Unión del Mediterráneo son otros foros en los que su importancia es consular. Sarkozy puede estar a punto de dejar la presidencia de la UE, pero no hay duda que la UE todavía no ha escuchado lo último de él.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 0 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

No salgas a la calle
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012