|
||||||||
Francisco Gallinal
El próximo gobierno tendrá muchas responsabilidades. Tendrá que lidiar con la pesada herencia de un gasto público exacerbado por la imprudencia con que la actual administración ha manejado las cuentas del Estado, repartiendo alegremente todos los ingresos extraordinarios que los años de bonanza generaron y deberá convivir con la intemperancia de algunos dirigentes sindicales.
El gobierno del Partido Nacional sabrá hacer una y otra cosa: manejará con prudencia las cuentas públicas sin descuidar el gasto social y, apenas pueda, bajará la presión fiscal; promoverá el diálogo positivo con todas las fuerzas políticas y los actores sociales, sin dejar de ejercer en todo lo pertinente la autoridad de la que la ciudadanía lo habrá investido.
Pero también hay una tarea muy importante a desarrollar en el campo institucional: recuperar la jerarquía y el prestigio de las instituciones, tanto a través del nivel profesional, intelectual y humano de quienes deberán conducirlas, como de los contenidos mismos y las orientaciones que signarán su labor. Son lamentablemente numerosos los ejemplos en todos los campos, pero en este momento queremos señalar algunos, simplemente como muestra de la labor pendiente.
Para empezar, el Ministerio de Desarrollo Social, que ha resultado más el generador de una gran base de datos para la acción política que el promotor de verdaderas políticas sociales y, además, las que ha impulsado tienen un tinte esencialmente asistencialista.
Para continuar, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto que, de acuerdo con la Constitución, depende directamente de la Presidencia de la República. No nos parece que sea la OPP la que deba -si es que realmente esto corresponde- negociar con las empresas integrantes de la cadena cárnica la rebaja de $ 10 en el precio del asado durante el mes de enero, ni que sea el Director de la OPP el que aparezca ante los medios para anunciar este logro. Creemos que en la órbita del MEF existen organismos apropiados para estos menesteres.
Y está la Corporación Nacional para el Desarrollo, una institución concebida para, entre otras finalidades, incentivar el desarrollo empresarial, con participación del sector privado, favorecer la creación de empresas, fortalecer las existentes y colaborar en la ejecución de las políticas económicas sectoriales, mediante la promoción de la inversión de capitales en sectores empresariales prioritarios, analizar y señalar campos para nuevas inversiones, preparar proyectos concretos de inversión y promover el estudio de mercados para nuevos productos, fomentar la investigación, intercambio o incorporación de tecnología, favorecer la creación de empresas por acciones, cooperativas y otras formas de cogestión empresarial, y promover la ampliación de capital en ramas de la actividad nacional donde se requiere la producción en escala y los recursos del sector privado sean insuficientes.
Si se considera que el país necesita un fuerte aumento de su inversión productiva que lo conduzca a un crecimiento económico importante, sostenido y de mejor calidad, disponer de una institución que tan claramente ajuste sus cometidos a estas necesidades es excelente, siempre y cuando se la utilice como corresponde y se explote adecuadamente su potencial de ser un formidable instrumento de palanca de la transformación productiva.
| « volver |
GUSTAVO TRINIDAD El miedo, la violencia y la inseguridad están generando casos de personas inocentes que son brutalmente ...
El buque rápido más grande y más veloz del mundo llegó ayer al puerto de Montevideo con más de 1.000 pasajeros a bordo. Se trata ...
La ministra del Interior aclaró que ellos simplemente sugirieron que el partido de Peñarol - Danubio se juegue en el Estadio ...
Más de un centenar de médicos y funcionarios renunciaron a sus cargos en el Casmu en las últimas semanas. Ayer no hubo acuerdo en ...
Un proyecto del Poder Ejecutivo contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo crea la figura del "agente ...