|
||||||||
Leonardo Guzmán
La semana tuvo de todo. Reverberó lo del Palacio Legislativo. Si por discrepar con una Ley de Educación los que quieren ser docentes insultan y escupen a los senadores que la votan, ¿qué futuro nos espera? ¿Y a dónde buscan llevarnos los que a fuerza de explicar el atropello terminan justificándolo?
Fracasó el intervencionismo presidencial: 1750 a 500. Pero no por eso merece olvido la impúdica tentativa ni disminuye la condena que se ganó. Por largos meses se agitó el banderín de la reelección y se colocaron gigantografías presidencialeras a todo color; y el propio delfín en vez de decir "quiero" escribió una histórica carta que en síntesis dijo `el que me quiere es el Presidente`.
Todo esto trasgredió abiertamente el numeral 5º del art. 77 de la Constitución: "El Presidente de la República y los miembros de la Corte Electoral no podrán formar parte de comisiones o clubes políticos, ni actuar en los organismos directivos de los partidos, ni intervenir en ninguna forma en la propaganda política de carácter electoral".
Por lo cual, por encima de partidos, convicciones y militancias -que de la Constitución se trata- esta conducta más que condena de la pasión política merece, de la conciencia jurídica, lápida.
No acallen ese juicio las otras noticias tragi-ridículas que nos tupen. Se reemplazó una votación estatutaria para elegir candidato por dos tercios de integrantes de una asamblea, pervirtiendo la interpretación al asignarle imperio a los dos tercios de presentes y al aceptar el absurdo de permitirle a cada asambleísta que votase por dos, tres y hasta cinco candidatos.
En ese contexto, el voto deja de ser decisión de conciencia que el alma pronuncia y la asamblea deja de imprimir rumbos por su presencia soberana.
Con lo cual, el sufragio y los métodos democráticos se convierten en meros peones de brega de una urdimbre de negociaciones; y la noticia política deja de ser lo que sueña y plantea cada candidato: su tema -tedio de cada mañana- se acota a la mera distribución de las fuerzas dentro del aparato. Nada levanta vuelo por encima de la monocordia. En nada está el hombre entero. Pero lo comi-patético no degrada sólo lo institucional. Además, la emprende contra la naturaleza y contra el sentido común, a la vez que lo uno arrastra lo otro.
Amanecimos anteayer con eso de que puede pedir cambio de sexo quienquiera cumpla 12 años. ¡A un apenas púber se le reconoce el "derecho" a discutirle al destino fisiológico antes de saber bien de qué se trata! Ese preadolescente es jurídicamente incapaz si intenta comprar a crédito unos championes y es inimputable si roba o mata, pero la insolencia de una llamada "ley" lo autoriza a atentar contra sus gónadas y poner en entredicho su destino, tan luego en un contexto de promiscuidad donde hay que luchar abierto contra toda clase de vicios potenciados por las drogas.
Desacatados los fueros de los legisladores, violada la Constitución, caricaturizado el partido de gobierno por sus propios acólitos y alzada la ley contra la naturaleza, podríamos desesperar si no supiéramos que el tiempo disolvente se terminó. Por encima del intento de ensordecernos para todo lo noble, se alza la voz interior de pobres y ricos que queremos mirar hacia lo alto, luchando por el destino al que nos llamaron los fundadores.
La batalla pasa por la próxima elección, pero va mucho más lejos. Se libra en un campo tan amplio como la clase de alma que queremos ser.
| « volver |
Durante años, uno de los puntos más cotizados de Punta del Este, la esquina de avenida Gorlero y la calle 27, estuvo manchado por ...
El juez penal de 4º turno de Maldonado, Gabriel Ohanian Hagopian dispuso ayer el procesamiento y prisión del "pae" Rafael Larrosa ...
PUNTA DEL ESTE | La fiesta de electrónica Space Ibiza World Tour prevista para el 3 de enero en el Campo Beverly Hills del ...
El presidente Tabaré Vázquez descartó encabezar un nuevo sector político dentro del Frente Amplio a partir de su renuncia al ...
Al tiempo que el nivel de actividad estaría cayendo -según el Índice Líder de Ceres (ILC)-, el consumo se desaceleró en ...