|
||||||||
Ignacio de Posadas
Es así de trascendente. Pero, también, así de claro. Es inevitable que se discuta y con pasión. Pero, también, es bueno que la discusión se dé sobre el meollo del asunto y honestamente.
¿Entre la concepción y el nacimiento, hay algún hecho, biológico, de naturaleza creativa? Si no lo hay, la vida comienza en la concepción y es un continuo de idéntica esencia, hasta que el ser humano muere. Inversamente, para sostener que la vida humana comienza en otro momento, no sólo hay que probarlo, si no que la tesis presume una causa creadora ajena al ser humano, una suerte de segunda fecundación. Curiosamente, estaríamos ante un acto de fe en lo sobrenatural.
Entonces, si la vida nace con la concepción, el aborto equivale a matar (lo de la "interrupción" es un eufemismo mentiroso, como si se tratara de una llave de luz que puede volverse a prender). Así el tema de la discusión, el verdadero tema de la discusión, es si es lícito matar. Lo demás es ofuscación.
¿Es legítimo o no es legítimo matar? Una vez colocado en sus justos términos podemos empezar la discusión. Capaz que sí sea lícito matar en ciertos casos (de hecho los hay ya aceptados éticamente). Pero de matar se trata.
Los otros argumentos comúnmente utilizados no alteran el fondo del asunto:
- Que se hace igual, a pesar de estar penado: sí, es cierto, como también lo es que se roba aún cuando está tipificado como delito, y no por eso se justifica despenalizar el hurto.
- Que al ser delito, el aborto se practica de maneras clínicamente nocivas o peligrosas: también, pero ni dejará eso de ocurrir por la despenalización (ya que las causas son económicas), ni es argumento suficiente para aceptar que se mate.
- Que hay quienes lucran abortando: sí, pero no por eso vamos a hacer que sea la sociedad quien financie matar.
- Que cada uno es dueño de su cuerpo y puede hacer de él lo que quiere: el argumento es falaz ya que el objeto del aborto no es el propio cuerpo, sino una vida independiente anidada en él.
Hay otros argumentos que tienen impacto, sobretodo emotivo:
- El caso de las violaciones. Llevar un hijo de quien te violó debe ser muy duro, pero matarlo es mucho más duro aún, sobre todo sabiendo que también es propio. Por otra parte, siguiendo el razonamiento, si una violación justifica matar el producto de la misma, cuanto más justificaría ejecutar al causante.
- El caso de malformaciones o discapacidades detectadas durante el embarazo: otra situación durísima.
¿No se justifica evitar el dolor y la desgracia que significa un hijo deforme, mongólico, atrasado, etc?
Si aceptamos este razonamiento no sólo demostramos ignorancia de la capacidad de dar y recibir amor que surge en esas circunstancias, sino que deberíamos proponer también la muerte de quienes por accidentes posteriores al parto, caigan en idénticas situaciones.
Por otro lado hay argumentos truchos:
- Que bajo la legislación en vigor las penas y los riesgos sólo caen sobre los pobres, mientras que los ricos abortan en lujosas clínicas y nadie les dice nada. Ignoro si es cierto, pero claramente es irrelevante al fondo del asunto. Que haya variantes paquetas de una patología no la torna en un privilegio que la sociedad deba extender.
- Que el problema del aborto dejaría de existir si el minoreo de condones fuera más eficiente y los personeros de ciertas religiones no hubieran "reinstalado la idea de la procreación a todo trance" y la "condenación del placer sexual" (sic). Este es un argumento en el cual la falacia es completa y, además, atractiva.
Erigir "malos" anónimos para colgarles la culpa es una vieja táctica: la imagen de algún cura mojigato y retrógrado que condena el placer sexual, sosteniendo que acostarse con otro (a) no es otra cosa que el único medio para tener hijos (una suerte de mal inevitable).
En cambio, el hombre moderno, iluminado y laico (sic), preconizará que el sentido de la cosa está en el placer sexual.
Como eso genera un dale que va (obvio), el argumento iluminista debe recurrir a la crítica por la falta de dispensadores en cantidad y ubicación suficiente, para que la teoría cierre: el aborto es culpa de los curas, y de los neoliberales que se niegan a planificar el suministro de preservativos.
Hay algunos excéntricos que, observando la naturaleza del ser humano, sostienen que la entrega del cuerpo a otro, es el máximo acto de amor de un hombre y una mujer y que esa misma naturaleza tiene un desenlace.
Hay en el acto sexual: placer, amor y la potencialidad de procrear (que es, a su vez, lo más maravilloso que puedan crear un hombre y una mujer).
Por esos motivos y algún otro, estos "retrógrados" enfocan el sentido del ser humano en el amor y la vida, lo que los lleva a condenar el egoísmo y la muerte.
| « volver |
Juan Pedro Damiani será el nuevo presidente aurinegro, cargo vacante desde el fallecimiento de su padre en 2007. Su lista, la 10, ...
Karina Espina Rodríguez de 27 años, murió a manos de su ex esposo del que se había separado hace cuatro meses. Lo había ...
El juez Jorge Díaz envió ayer a prisión a 12 de los 19 detenidos en la Operación Cancerbero II. Los delitos más graves les fueron ...
Durante tres décadas, "Manos de Piedra" -en plural, como aclaró- no sólo fue un peleador feroz, noqueador, guapo, que marcó una ...
A horas de que los funcionarios del Casmu cumplan la amenaza de abandonar los sanatorios, la Junta Directiva de la mutualista ...