|
||||||||
Carlos Maggi
Dice un lector amigo: el secreto no está en Obama que vale mucho, sino en la plataforma que hizo posible a Obama.
Las revoluciones no valen por sus hechos guerreros, ni por sus victorias electorales, valen por sus innovaciones culturales, capaces de romper lo consabido existente, para instalar una sociedad más justiciera. El ejercicio del poder puede resultar civilizador (o no).
Vi aparecer en los grandes medios de difusión a Charlie Rose y a Fareed Zacarias, periodistas colosales; y vi los académicos de Obama: historiadores, filósofos, científicos; aparecían en pantalla, entrecortando las "óperas de jabón" que frecuentan los canales. Hay un abismo que da vértigo, cuando se compara este equipo suntuoso, con la improvisación trágica que mostró la guerra de Irak. Invadieron sin un solo colaborador que hablara árabe y arrasaron de entrada con toda institución o jerarca que pudiera servir de interlocutor. Echaron a todos los oficiales del ejército iraquí y licenciaron sin piedad a todos los soldados. Los cuarteles se quedaron deshabitados y las armas sin custodia pasaron a las manos de quien quiso tomarlas.
Cuando la crisis bancaria espeluznó el mundo, la actitud desaprensiva de Paulson y su comparsa, en vez de atacar la desconfianza, la hicieron crecer con sus errores y su pachorra, hasta desembocar en una debacle que abarca el planeta.
En el fútbol la actividad está mejor ordenada, hay primera división, segunda, tercera. El equipo republicano de las finanzas era de cuarta y pretendió ganar en primera. Así quedó: goleado y burlado. La gente de Obama es otra. Chris Hughes, por ejemplo, cumple 25 años el miércoles, nació el 26/XI/83 y es el que hizo "Face book"con sus compañeros de cuarto en la Universidad de Harvard, hace dos años (tiene 120 millones de suscriptores).
Hughes se mudó a Chicago para armar la campaña de Barack Obama en la web; y no sólo recaudó 700 millones en el ámbito digital (con un promedio en las donaciones menor de 100 dólares), sino que aglutinó gente valiosa que sabe y piensa y sigue vinculada. Obama tiene un ejército para leer los e-mails que siguen llegando y elegir los que debe conocer el Presidente. Un invento de comunicación que se hizo famoso como método de recaudar; y se sigue usando después del acto eleccionario; tal vez se transforme en la clave del futuro, en EE.UU.
La catástrofe bancaria con la cual culmina el ciclo guerrero de Bush, trajo como contragolpe un nuevo aprecio por la educación terciaria; en especial por la tecnología.
El nuevo Presidente no se agita. Obama, no drama. Encara el ejercicio del poder como un partido de ajedrez en tres dimensiones. Obama no cometió ni un solo error durante las dos campañas políticas, en la interna de su partido y en campaña presidencial. Hubo ingeniería económica y hubo ingeniería política.
Obama nombró para tener cerca, a un rebelde proveniente de una familia de genios; asesor de Clinton y bailarín. Lo vi por TV. Judíos de Chicago. Uno científico de elite planetaria, el otro productor de cine en Hollywood, y el que nombró Obama, un líder nato. Lo trajo y lo puso en la Secretaría de la Presidencia. Le dicen Rambo, se llama Rahm Emanuel. Le falta parte de un dedo y es completamente brillante. Explica que en su casa, los padres no aceptaban errores.
-"Cuando la exigencia máxima se hace rutina, uno se acostumbra desde chico".
Rahm trabaja 18 horas diarias y estudia. Es un recio, pero cuando uno lo oye hablar, piensa que es el rector de Heidelberg.
El día de las elecciones, 4 horas antes de que dieran los resultados, el morocho se juntó con su barra en el mejor gimnasio del país (donde va a recuperarse y entrenar Kobe Briant cuando tiene alguna molestia). La muchachada se reunió para jugar al basquetbol.
Pasadas las elecciones, recién se mostraron los tapes; Obama embocando, marcando, cayéndose al suelo; rodeado de sus amigos de Hawai y actores negros de Hollywood y rubios de Harvard.
Magic Johnson hizo campaña por Hillary y ahora declara que volvería a jugar, si Barack lo invitara. El gordo genial se emocionaba al decirlo.
COMENTO: La sensación es que la banda no sólo es exquisita, sino que maneja diestramente un instrumento que permite instrumentar. Lo contrario al desconcierto, la improvisación y el borroneo. El morocho asimila y… suma republicanos a su staff. Y nadie se sorprende; es su método: selección natural.
El hecho determinante del cambio está referido a la puntería: ¿dónde concentra el poder público sus fines principales?
EE.UU. fue gobernado en forma cerril, a impulsos de codicia y salvajismo; improvisando. Sin faro, navegó a la deriva, tironeado por los intereses sin preocuparse por el hecho de entender. Fue un gobierno inculto y sobre todo irresponsable, basado en criterios de la época de Reagan, pero sin guerra fría. Al revés: con una guerra real interminable y perdida. Eran thatcheristas y al mismo tiempo, generadores del déficit fiscal más desbocado que conoció el mundo; violaban sus propios principios.
Pocos días después de haber sido electo Presidente, George Bush habló en la Universidad donde había estudiado y dijo:
-Mi vida es el mejor ejemplo de lo que es un país democrático. Yo fui un estudiante mediocre en esta casa de estudios y ya ven, llegué a Presidente. (Una boutade a lo Groucho Marx).
Obama y la gente que rodea a Obama es lo opuesto al modo de pensar (?) de Bush.
Si la democracia sirve es porque permite elegir al mejor, al más honrado, al que tiene las mayores virtudes y los mayores talentos como gusta decir nuestra preciosa Constitución.
Pero observo muy seguido el afán de ciertos intelectuales compatriotas por igualar lo diferente. Esa tendencia subvierte los valores.
Sin embargo, para muchos intelectuales compatriotas, es "solidario", preguntar:
-¿Quién tiene autoridad para decir que Gabriel García Márquez escribe mejor que este muchacho del barrio?
-Los autores, tienen autoridad. Sucede en todos los oficios, pero en lo relativo a la creación, sucede más que en ningún otro oficio.
Oí decir: mejor que mostrar el valor de la obra de Leonardo da Vinci, es repartir crayolas en la esquina y que cada uno haga lo que pueda.
Las tareas más sencillas exigen aprender, antes de lograr la maestría. Llamar a los vecinos desprevenidos para que dirijan la sinfónica, es un acto de infinita soberbia.
Hasta la irrupción de la solidaridad nueva, se creaban escuelas para que los vocacionales pudieran aprender, asistidos por los que saben.
Estas consideraciones harto conocidas, vienen al caso cuando en el escenario más grande, en la política de Estados Unidos, se da un ejemplo descomunal. Quienes tienen menos virtudes y menos talento no resultaron los más indicados para gobernar su país; y mucho menos para decidir en temas referidos al mundo entero. Bush es la prueba de lo que es la tosquedad en el poder; sembró violencia y miseria.
Obama, un hombre de buena formación, acompañado por una incontable pléyade de personas bien preparadas, son la esperanza.
| « volver |
Los habitantes de San Carlos todavía no se recuperan de la conmoción provocada por la violenta muerte de los mellizos Juan y ...
Nadie desconoce que hace casi 50 años que Cuba está bajo un régimen dictatorial que impone severas restricciones a sus ...
Los analistas prevén un menor crecimiento de la economía para 2009 y 2010 del que proyectaban en octubre, un déficit fiscal mayor ...
La DGI pedirá a la Justicia Civil que el monto del embargo al Grupo Casal aumente de US$ 25 millones a US$ 104 millones. La ...
El catedrático Miguel Langón opinó que se debería bajar la edad de imputabilidad de 18 a 13 años. Incluso, dijo ser partidario de ...