|
||||||||
RUBEN LOZA AGUERREBERE
Yo soy un hombre para quien el mundo exterior existe", decía con orgullo Théophile Gautier. Lo veía, sentía, palpaba y admiraba. Estas cosas otorgan sentido a la vida, pues, como afirma Michel Tournier: "Quien no es capaz de sentir admiración es un miserable".
Sobre asuntos semejantes que tiene el mundo exterior y sobre su afecto por ellos, ha escrito su nuevo libro Michel Tournier, una de las mayores plumas francesas. Se titula "Celebraciones" (Acantilado/Gussi), y es una maravilla que contiene palabras como éstas, sobre la naturaleza que le rodea: "El árbol es una trampa para atrapar el viento, para atrapar el sol. Cuando sacude su crin de hojas, mugiendo y dejando escapar flechas de luz por todas partes, es que por esos grandes peces, el viento y el sol, han venido a perderse al pasar por su malla de clorofila".Más adelante, nos cuenta Tournier los almuerzos de los diez miembros de la famosa Academia Goncourt, en el restaurante Drouant, que integra desde 1972. Comen, beben y hablan de literatura, y a los postres conceden el premio, celebrándolo con vino. Afirma Tournier que en Francia se pueden encontrar vinos honorables en las tiendas de los pueblos más remotos. De paso, nos recuerda que en su pueblo de la Cote d`Or, "la gente muere de cien años sin haber probado una gota de agua pura".
En el pueblecito de Choicel, frente a la Iglesia, estaba el bar donde se encontró con un amigo escritor; éste acababa de comprarse la rectoría del pueblo y la estaba restaurando. Poco después se la vendió a Tournier, en 1957, y luego vendió su apartamento de París y en la casa parroquial ha escrito cuanto ha publicado: "El rey de los alisos", "Viernes o los limbos del Pacífico" y "Medianoche de amor", entre otros.El libro de Tournier está dividido en varias secciones. Además de aquellos que tienen que ver con su país, habla de otras ciudades ("el mundo exterior existe") y es que se trata de un viajero incansable. Y luego se acerca a hombres importantes. Piensa, por ejemplo, en quien nace un 25 de diciembre en Belén, y en cuánto ello influirá en su destino. Y prosigue, hablando del destino. Y entonces menciona especialmente a Harry Truman, modesto camisero a la sombra de Roosevelt, cuando al sucederle en 1945 tenía entre manos la guerra sin terminar y las dos bombas atómicas, y piensa a propósito: "Lo más admirable en la conducta de algunos hombres sin carisma ni ambición, a quienes el destino carga con enormes responsabilidades, es que a veces salen con la suya, gracias a su sentido común, por lo menos tan bien como las grandes figuras históricas".
Luego está el cine, desde la infancia. Evoca el encanto de las tardes pueblerinas de domingo, y "el escalofrío sagrado que acompañaba el oscurecimiento de la sala". Y luego describe diversos cambios en el desarrollo del cine. Piensa que Jacques Tati es un regreso al Chaplin del cine mudo. O bien, señala la evolución de Federico Fellini, destacando que en sus primeras películas había una historia y un diálogo importante, pero a medida que pasó el tiempo ello se fue difuminando para terminar, como en "Amarcord", en una "sucesión de imágenes impresionantes, de una belleza insólita". Evoca su amistad con el cineasta Jean Renoir así como con otras personalidades famosas, y con escritores como Marguerite Duras.
| « volver |
Silvia Pérez - ¿Está enterado de que hubo un nuevo episodio de violencia en el fútbol uruguayo? - Sí, me enteré por la ...
Dice que siempre estuvo "en la vuelta" adentro de Nacional. Desde que "era un botija y pesaba 80 kilos... y hoy ando en 136, ¡qué ...
ANA PAIS El niño que hasta hace unas generaciones era "loco" y que luego pasó a ser "rebelde", hoy tiene un Trastorno de ...
Las glorias del pasado animaron a la Federación Francesa de Fútbol a catalogar el partido de esta noche, hora parisina, como ...
Ayer a media tarde el policía de 31 años que matara a un rapiñero cuando le apuntaba a su hija de un año y medio, volvió a su ...