|
||||||||
En un país de cancha flechada como el nuestro, en donde el maniqueísmo de la izquierda hace su obra de erosión sobre la memoria de la gente, lo que hicieron alguno de "los malos" hace años, parecía que absuelve cualquier cosa imputable a algunos de "los buenos" que gobiernan o han gobernado. Repróchele usted a un izquierdista no necesariamente un delito, sino apenas lo que podría ser una falta de ética de un Nicolini, por ejemplo, a quien la Justicia no procesó, porque no encontró tipificación penal de su conducta al obtener un carnet de pobre para tratarse en un Hospital del Estado, pero señaló expresamente que en otro orden de valoración, el juicio podría ser reprobable. Hágaselo recordar cuando su interlocutor se envanece de la honestidad de "la gente del Frente" y no tenga ninguna duda de que no va defender a Nicolini, pero lo va a contraatacar a usted, con lo que hizo antes cualquier otro integrante de los partidos tradicionales, con los pases en comisión de algún legislador, por ejemplo. Es que la posición ideológica maniquea conduce precisamente a eso, a la convicción de la superioridad moral de la izquierda contra todo lo demás. Pretenden la igualdad social, pero no admiten que todos los hombres son iguales. Depende de cómo piensen, de la convicción que tengan de cómo se hace justicia social.
La precisión viene al caso, porque esa fragilidad de memoria que tenemos los uruguayos ayudados además por los tapujos del gobierno sobre todo lo que lo puede comprometer, hizo pasar desapercibida una noticia que publicó El País el 6 de noviembre, sobre la confirmación por el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de Primer Turno, de los procesamientos del ex Director General de Casinos, Juan Carlos Bengoa, del ex Director de Loterías y Quinielas Orestes González, y de otras tres personas por irregularidades cometidas durante la gestión de Casinos Municipales, en uno de los períodos del gobierno de Arana.
Las imputaciones delictivas fueron muy serias, por concusión, fraude y conjunción de interés público y privado. No entraremos en mayores detalles de los hechos -ampliamente divulgados en su momento, por razones de espacio- pero se trató de irregularidades gravísimas que determinaron, además, que el saqueo a los Casinos fuera de tal magnitud, que acumularon pérdidas por quince millones de dólares en cinco períodos, lo cual es insólito. Aunque más insólito es que no haya llamado la atención de sus jerarcas.
Vale sí la pena recordar que la defensa de Bengoa hizo caudal en la responsabilidad que le cabía a los superiores de éste, concretamente a los entonces Intendente Arana, a la Secretaria General María Julia Muñoz, y al Director General de la Intendencia, Alberto Roselli, quienes habrían dado su conformidad a la cuestionada gestión. Y bien, sobre la responsabilidad de estas autoridades, el Tribunal advirtió que hay que aguardar las investigaciones en curso y agregó, que si no estaban en conocimiento de las irregularidades es "porque confiaron en Bengoa y su equipo al punto de omitir la diligencia mínima en el contralor del subordinado y fueron engañados, o en alternativa menor, eran ineptos en el ejercicio de los cargos que desempeñaban". De lo contrario, también habrían participado en los delitos. De manera que estamos en una alternativa de hierro. O los hoy Senador y Ministra de Salud Pública respectivamente, y Roselli, tuvieron participación delictiva, o fueron ineptos y omisos en el ejercicio de sus cargos.
Es notorio que por muchas razones la gestión de Arana como Intendente fue lamentable. Pero al extremo de juzgarlo por ineptitud u omisión en un caso, o por delito en otro -lo cual dice que la Justicia habrá de analizar más adelante- no ha llegado todavía. Y lo dice un Tribunal de Justicia superior.
Pero nadie habla una palabra, nadie desmiente, y en definitiva aquí no ha pasado nada. Están todos en capilla, y además lo está el ministro Astori, que como se lo recordó el diputado Gandini, debe por lo menos el reconocimiento de un error. Y si seguimos hacia arriba, también debería estarlo el Presidente, pues es de suponer que alguna vez conversó con Astori sobre el caso Bengoa y no hizo nada para que renunciara al cargo que dejó para ir preso.
Este editorial necesariamente lo vamos a refrescar más de una vez. Por lo menos para que cuando la gente vote, sepa lo que hace, porque parecería que muchos viven en el limbo.
| « volver |
Un hombre de 49 años descubrió, tres meses más tarde, al hombre que le había robado su casa, al cruzárselo en la calle y ...
Los soldados uruguayos en el Este del Congo recibieron ayer en sus bases una mala noticia: orden de alerta máxima ante el ...
El presidente Tabaré Vázquez, con la firma de la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, vetó ayer los tres capítulos del ...
Antes de su viaje a París, donde el próximo miércoles Uruguay jugará contra Francia, el DT celeste explicó por qué citó a algunos ...
En el último mes, cuatro almaceneros respondieron a tiros contra los rapiñeros armados que asaltaron sus comercios. En tres de ...