|
||||||||
Consejo de Policía de Durazno; en Salto también hubo fuga
Las fronteras del país están en alerta por dos reclusos que lograron fugar de las cárceles de Salto y Durazno.
El preso que escapó en Salto se encontraba purgando una condena por un delito de homicidio muy especialmente agravado en calidad de cómplice. Es intensamente buscado desde el domingo por la Policía de varios departamentos. Se trata de Jorge Servendía, quien en enero de 2002 fue procesado al haber participado junto a un hermano suyo, menor de edad, en la muerte del carnicero Gerardo Kutscher después de haberlo asaltado en su comercio. Es la segunda vez que este delincuente logra escapar de la cárcel local. Si es recapturado, su destino será un establecimiento de máxima seguridad.
CIERREN LAS PUERTAS. La ausencia de Maximiliano Romero Moreira fue detectada ayer a las ocho menos cuarto de la mañana, al abrirse los pabellones de la cárcel de Durazno para efectuar el conteo de rutina. Este delincuente estaba recluido desde el 27 de noviembre del año pasado por un delito de rapiña.
Romero logró sacar uno de los barrotes de la reja de una ventana del pabellón y luego hizo lo mismo con otra reja que da al patio. Una vez en el patio, rompió los dos cercos perimetrales sin llamar la atención y salió a la calle. Se lo considera un delincuente peligroso y las autoridades recomendaron no tener abiertas las puertas de las casas.
Tanto en Salto como en Durazno a las autoridades les preocupa que cualquiera de ellos pueda cometer algún delito. En su situación, necesitan dinero rápidamente para moverse e incluso para pagar a quienes los puedan esconder.
COFRE DE CÁRCEL. Un recluso de contextura pequeña que está alojado en Canelones, salió por el "sapo" de la puerta de su celda y robó $ 5.000 de un cofre que estaba en la oficina jurídica del establecimiento. Ayer habían encontrado $ 2.000 en una requisa
Los policías que estaban de guardia esa noche son investigados y se espera que el recluso sea trasladado.
El hábil escapista pasó por el hueco que se emplea para pasar la comida, denominado "sapo". Escaló una reja hasta un pasillo que está fuera de la vista de la guardia perimetral.
Saltó el tejido que lo separaba de la oficina e ingresó forzando la puerta con un corte carcelario. Un escribiente que tomó el turno a las 5 de la mañana fue el que descubrió todo. Mediante informaciones y una rápida investigación quedó claro que el autor era Mario Pérez Cuello. (Producción: Luis Pérez, Víctor Rodríguez y Patricia Mango)
| « volver |
![]() |
La familia de un custodio del presidente Tabaré Vázquez fallecido en un accidente ocurrido el año pasado en la estancia de ...
RENZO ROSSELLO "Una medida para la tribuna", "una estafa". El plan de retorno voluntario que entró ayer en vigor en España es ...
Para diciembre habrá unos 100 vehículos eléctricos circulando por Montevideo. Y hacia fines de enero, una planta los estará ...
Cien años después de la primera ley de divorcio en Uruguay, revolucionaria para su época en América Latina, el Senado sancionó ...
Las empresas Cutcsa y COME paran desde las 11 de la mañana para participar de la asamblea en la cual se evaluará el preacuerdo ...