Montevideo: parcialmente nublado  l  Temp:24ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Ultimo Momento   l   Edición Matutina   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Martes 11.11.2008, 08:22 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 0 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
« volver

Espectáculos

Un tour eléctrico de raíz africana y conexión global

Gilberto Gil. Un profeta multicultural y uno de los shows del año

SEBASTIÁN AUYANET

Junto a una poderosa banda joven, el bahiano revisó su nuevo disco y algunos mojones que definen a su carrera y a la esencia de una parte fundamental de la música de su país. Las "invasiones brasileñas" tuvieron su punto más alto el sábado pasado.

La escenografía mostraba, sobre un fondo en tonos anaranjados, un globo terráqueo con América y África pegadas con apenas algunas palabras vinculadas a las canciones Banda larga cordel; el disco a estrenar. No mucho más.

Pero esa ilustración puede servir para comenzar a entender, para los iniciados, la base del ideario musical que Gilberto Gil ha plasmado en los 39 discos de su carrera, hoy más abierta que nunca a incorporar nuevos "inputs". Esa síntesis marcó el ritmo de la música que sacudió al público en el Teatro de Verano.

Después de hacer sonar el ringtone de una conocida marca de celulares, Gil comenzó por el final. Es decir, por el hoy. Por las nuevas canciones en las que esa mezcla de influencias cada vez más fina lo muestra más completo como artista.

Así, cuando la noche terminaba de caer, el Teatro de Verano recibió con aplausos a los cinco músicos que tocaban la primera canción, un rock con percusiones que le da nombre al disco ("banda larga" quiere decir "banda ancha" en portugués). Una canción en la que sintetiza su pensamiento pro internet al explicar, en un simple verso, que la red de redes hace por un niño lo que la radio hizo por su abuelo. En esa y en otras como el amable reggae pop de Os pais -otra con gentil bajada de línea a los padres temerosos- o Despedida de solteira, se comprueba su efectividad para conquistar oídos y su amplia paleta de colores sonoros, propios de un hombre conectado al mundo que integra modas y temáticas de todo el globo terráqueo; en su discurso o en la propia música.

Nao grude nao, también de Banda larga..., es la primera canción que más se acerca a un samba de entre todo lo que su banda de veinteañeros (apenas el baterista Alex Fonseca parecía superar esa edad) había tocado hasta el momento. Y fue suficiente para que el público del primer anillo saltara a los pasillos de la tribuna y algunos ubicados en la parte superior se pararan.

Antes, un Gil didáctico se permitió identificar el baión y el xote, estilos que en estas nuevas canciones mezcla en forma permanente con elementos modernos y viejas influencias -el jazz y la electrónica se suman-, aunque siempre llevando la base de su pulso musical nordestino. En su explicación sobre el baión, el reggae vuelve a aparecer. No sería la última vez.

Olho mágico, una sugerente balada con pinceladas jazzeras dio paso a O oco do mundo, la parte más oscura del show en melodía y puesta en escena. Mientras el percusionista Gustavo Di Dalva irrumpía en el escenario portando un enorme bombo, Gil se movía con gracia como un rapero entre varias luces que reflectadas desde el piso, mientras otras bases computarizadas eran disparadas por el tecladista Claudio Andrade.

Y Gilberto siguió viajando por la banda ancha en Something, una versión de los Beatles -frecuente influencia de los artistas de la Tropicália, más que nada en él y en Caetano Veloso- que volvió a traer el "skank" del reggae jamaiquino.

Después de eso, empezaron a caer hits: Se eu quizer falar com Deus fue uno de los más aplaudidos, pero el público se soltó recién después de que Gil saludara a "la celeste", hiciera alguna broma sobre el 2-1 de Brasil en la Eliminatorias y se lanzara con Vamos fugir, donde hizo relucir su registro vocal con densidad y volumen en cada exclamación.

Para ese entonces, su grupo ya era una potente fuerza eléctrica, consolidada en el apoyo de las notas de bajo que pulsaba Arthur Maia. Soy loco por ti América, hit tropicalista que compuso junto a Torquato Neto en los años sesenta, también tuvo algo de mensaje: Gil es antes que nada latinoamericano, y desde ahí encara esa síntesis que define su música. Eso no es más que lo que ha hecho durante toda su vida. El ideario de la antropofagia cultural pensado en esos años desde Brasil, es hoy más realizable gracias al acceso ilimitado. Entonces él, un libre pensador, está en su propia salsa. O mejor dicho, en su propio samba.

El público bailó y forzó el segundo bis

Gil terminó Nao chore mais (versión que aparece en su Kaya n`gan daya de 2003 de No woman no cry de Bob Marley), saludó y se despidió. Pero el público no hizo caso de los reflectores de luz blanca, de la música funcional o de la presencia de los "plomos" que desarmaban los equipos de sonido. Todas estas señales, que suelen hacer que el público desista de pedir más canciones y se retire, movieron apenas a algún asistente. Esos mismos tuvieron que regresar cuando Gil volvió reclamado porque casi 5.000 personas pedían "mais um". El nordestino agradeció y regaló al público el hit que muchos habían ido a buscar. La fuerza de la banda se disparó con el punteo del guitarrista Bem Gil. Sonó Toda menina bahiana y el baile se armó en el sector vip, ubicado al lado del escenario, entre los presentes y los que saltaron la valla para cantar el estribillo junto a Gil. Al terminar, el músico dejó su guitarra y agradeció por última vez.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 0 votos
Comentarios: 0  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

No salgas a la calle,
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 5, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012