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Se espera leve avance en vínculos con América Latina | Transición en EE.UU. El éxito de Obama estuvo basado en transmitir sus ideas a las minorías y mayorías. La votación destrozó varios mitos. El triunfo no tapa la desigualdad racial, que persiste
AFP Y EL PAÍS DE MADRID
Barack Obama no fue solo el candidato presidencial más votado en las elecciones con mayor participación popular en la historia de Estados Unidos. También logró que su mensaje cruzara las barreras sociales, raciales y religiosas.
La victoria electoral de Obama tiene una trascendencia histórica para los negros en Estados Unidos. La esclavitud había sido abolida hace 143 años, la segregación en escuelas públicas en 1954, y los matrimonios interraciales dejaron de ser prohibidos en todo el país en 1967. Era lógico que entre los votantes afroamericanos, la opción por el demócrata llegara al 96%. Pero en un país donde cultural e inconscientemente el racismo no ha muerto, la extraordinaria cosecha del presidente electo marca un punto de inflexión.
En las semanas previas a las elecciones, se temía que el "factor racial" -que se estimaba en seis puntos porcentuales- diera la sorpresa. No fue así. Es cierto que el republicano John McCain logró el apoyo mayoritario del electorado blanco, pero Obama tuvo más votantes caucásicos que sus antecesores demócratas en la ruta a la Casa Blanca, John Kerry (en 2004) y Al Gore (en 2000).
Y fue el voto blanco el que terminó llevando por primera vez a un negro a la Presidencia de Estados Unidos. El electorado afroamericano representa el 13% del total; el hispano -donde Obama también arrasó, llevándose el 66% de esa colectividad-, el 8%. Para haber llegado a la cifra récord de más de 63 millones de votos, fue necesario que el mensaje del hoy presidente electo lograra atravesar transversalmente a toda la sociedad destruyendo varios mitos a su paso. Se decía que el electorado judío nunca se inclinaría por un candidato de raíces musulmanas y de segundo nombre Hussein, pero lo votó el 77% de esa colectividad; que las mujeres se abstendrían luego de que Hillary Clinton quedara fuera de carrera, y se llevó el 56% del electorado femenino; que los hispanos no respaldarían a un negro, y dos tercios se fueron tras él.
El factor racial no pesó. Solo dos de cada diez votantes dijeron que el color de piel de Obama tuvo un peso sobre su decisión. En cambio, la edad de McCain (72 años) influyó en cuatro de cada diez electores. La situación económica que vive el país, crisis económica mediante, hizo que este aspecto fuera el fundamental a la hora de elegir el voto del 63% de quienes participaron en la histórica jornada del 4 de noviembre. Todos los analistas habían coincidido en que Obama era quien tenía un mejor programa para enfrentar la situación; el electorado opinó de la misma manera.
McCain logró el 55% de los votos blancos contra el 43% para Obama. En los votantes superiores a los 65 años también se inclinaron por el republicano en un 53%. Pero solo ahí -más una pequeña ventaja en los electores de las zonas rurales- tuvo más llegada el experiente senador por Arizona.
MESTIZAJE. Los negros y los hispanos, pero también los jóvenes, las mujeres, los católicos, los judíos y los independientes le dieron la victoria a Obama. Y los negros no son los únicos en vivir con una especial intensidad la elección de un presidente diferente de los que habitualmente aparecen en los billetes de dólar.
El "melting pot" (mestizaje) del que tanto se ha enorgullecido históricamente EE.UU. se consolida no sólo en las calles, sino en la cúspide del poder.
Las minorías raciales y culturales que han estado convencidas durante muchos años de que sólo los hombres blancos podían dirigir el país han votado esta vez por uno de los suyos. Un hijo modelo del melting pot, con madre de Kansas y padre keniano, educado en Indonesia y casado con una mujer negra de Chicago.
En el Diario de las Américas, la columnista Uva de Aragón señalaba que "ha comenzado una nueva era, en la que los protagonistas han sido una formidable coalición de afroamericanos, hispanos, jóvenes y mujeres. Barack Obama es el salto al siglo XXI".
El EE.UU. interracial va en aumento. Las proyecciones del censo prevén que en 2042 los blancos no hispanos dejen incluso de ser mayoría en el país. En estos momentos constituyen el 65% de la población frente a un 15% de hispanos, un 12% de negros y un 4% de asiáticos. En total hay más de 108 millones de personas que pertenecen a las minorías.
Dentro de 34 años, según las predicciones, habrá 133 millones de hispanos en Estados Unidos. Serán el 30% de la población. Y también se prevé que los asiáticos crezcan de un 4% a un 9%, hasta alcanzar los 41 millones. Los negros mantendrán a grandes rasgos su proporción dentro de la población, según las proyecciones.
A lo largo de toda la campaña, los seguidores de Obama han repetido que el principal atractivo del candidato es que ha logrado "trascender la raza". El martes por la noche, en Chicago, los que aguardaban el discurso del nuevo presidente electo hablaban del gran logro del candidato: haber conseguido inspirar a mayorías y minorías por igual.
WASHINGTON | AFP
América Latina no será una prioridad para el futuro presidente estadounidense, quien no obstante podrá mejorar los vínculos luego de un alejamiento de la región de la órbita de Estados Unidos durante el gobierno de George W. Bush, estimaron analistas.
"Obama estará concentrado en encontrar soluciones a la profunda crisis económica que afecta a su país, consideraron expertos. Pero con poco esfuerzo, las relaciones de EE.UU. y sus vecinos pueden mejorar, señalaron. La principal prioridad del flamante Presidente hacia América Latina debe ser "restaurar la credibilidad de EE.UU. y aumentar la confianza", sostuvo Michael Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano, un centro de estudios de Washington.
"Obama debería aprovechar toda esta efervescencia de buena voluntad que se ha levantado en el mundo y en América Latina", estimó por su parte Jaime Daremblum, del conservador Hudson Institute, también de Washington.
Para Shifter "no hay un tema más simbólico que Cuba" en las relaciones "de las últimas cinco décadas con América Latina. Es el tema que más dividió a EE.UU. de América Latina".
"No creo que Obama vaya a levantar el embargo, pero cumpliendo con su promesa primera de eliminar restricciones de remesas y viajes de cubanos americanos (a la isla), sería un paso importante", añadió.
Para Daremblum, "la mejor salida para Obama" si quiere restaurar el prestigio de su país en la región y recomponer las relaciones con los países del subcontinente, sería crear "una especie de comisión gubernamental, encabezada por una figura importante para América Latina". "Podría ser el mismo Bill Richardson", gobernador de Nuevo México, de origen hispano, añadió.
Incluso, este analista barajó la alternativa de que "se vuelva a establecer la oficina del enviado especial" para la región. Aunque "no veo muy entusiasmada a la gente de la cúpula de Obama (con la idea) porque crea conflictos con el Departamento de Estado", expresó.
Daremblum sostuvo que sería fundamental que Obama avanzara de forma progresiva, buscando funcionarios que conozcan la región y adelanten acercamientos con países latinoamericanos, antes de llegar a encuentros de nivel presidencial. También destacó como limitantes la "alianza que tiene el gobierno de Hugo Chávez" en Venezuela "con Irán o Rusia, en la medida que esos países van a ser la parte tensa de la agenda global de EE.UU. en el gobierno de Obama".
Edades El 66% de los votantes de entre 18 y 24 años eligieron a Obama. McCain ganó solo en una franja etaria: los mayores de 65 años.
Sexos El 56% del voto femenino fue para el demócrata. También ganó entre los hombres por 49% a 48%.
Ingresos Los hogares de ingresos más modestos, menos de US$ 15 mil al año, votaron en un 73% a Obama. Los de ingresos de entre 15 mil y 50 mil, y de entre 75 mil y 100 mil apoyaron al demócrata. McCain ganó en aquellos donde se percibe entre 50.000 y 75.000 por año. Los titulados universitarios prefirieron también a Obama.
Minorías El 66% de los votos hispanos, el 96% de los negros y el 77% de los judíos fueron para Obama.
46% Porcentaje de mujeres blancas que apoyaron a Barack Obama. Fue una proporción mayor a la que se esperaba.
20% Porcentaje aproximado de votantes para el cual el color de la piel de Obama "pesó" a la hora de elegir presidente.
La elección de Barack Obama como el primer presidente negro fue saludada con una explosión de alegría por los estadounidenses de origen africano, pero una verdadera igualdad racial parece todavía lejos en este país.
Las leyes que institucionalizaban el racismo hace décadas que fueron abolidas. Las hogueras y las horcas del Ku Klux Klan fueron también erradicadas. Sin embargo, las desigualdades persisten.
Según la Oficina del Censo de EE.UU., los quintiles de menores y mayores ingresos entre la población blanca se mueven en un margen entre US$ 22.055 y US$ 102.751 anuales promedio. Entre la población negra, esos indicadores van de US$ 12.524 a US$ 71.000.
Siendo el 12% de la población, los negros representan casi el 40% de la población carcelaria. Uno de cada 33 negros está preso; entre los blancos, la proporción es de uno cada 205.
Según expertos, el peligro de una presidencia de Obama es que el país -incluyendo la propia comunidad negra-corre el riesgo de ocultar la persistencia de la desigualdad racial. AGENCIAS
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