|
||||||||
DANIEL HERRERA LUSSICH - En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
El presidente de Paraguay, el ex obispo Fernando Lugo (57), rompió el 20 de abril pasado con la hegemonía de más de seis décadas, dictadura de Alfredo Stroessner incluida, del Partido Colorado. Su primera visita a Estados Unidos, de tres días, incluyó un encuentro con su colega George W. Bush. Con voz pausada, explica los desafíos que tiene al presidir un país tristemente conocido por sus índices de corrupción. Está contra los tratados internacionales que provocan asimetrías, en clara alusión al Mercosur, y aboga por justicia social.
- ¿Qué lo llevó a dejar el sacerdocio, donde había llegado a obispo, para dedicarse de pleno a la vida política?
- Sin duda, abrir las compuertas a la dignidad de la función pública, la protección y promoción de los derechos humanos, la dignidad social y la lucha contra la pobreza. Paraguay se está reconstruyendo desde los cimientos, vivimos un cambio sustancial en nuestros sistemas de vida.
- ¿Cómo observa a Latinoamérica ?
- Cuando leemos los libros de historia se habla de confrontación y pienso que debe existir una relación fraterna a través de nuestras fronteras. No debemos ver gobiernos que sostienen acciones militares de entrenamiento en la región. Estamos contra las hegemonías y el pensamiento único.
- ¿Cuáles son sus principales objetivos ?
- Estamos contra la guerra, evitar la deforestación, la depredación de los recursos ictícolas, luchar contra el trabajo infantil. Hay que desactivar la explotación de nuestras tierras.
- ¿Cuáles son los medios para discutir los grandes temas de la región?
- El diálogo y el consenso deben monitorear los grandes temas. La Unasur ha aportado una salida viable a la crisis boliviana. América debe estar más unida, no debemos pensar en soldaduras fronterizas, pero sí en el abrazo de nuestros gobernantes. Los gobiernos elegidos tienen que contar con todo el respaldo, alejando cualquier signo de sueños golpistas.
- ¿Y sus prioridades?
- La lucha frontal contra el flagelo de las drogas, terminar con la corrupción, la erradicación de la pobreza y la defensa de la Carta Social firmada por los países latinoamericanos.
- ¿ Y en Paraguay ?
- Hay que dar más participación a los pobres. Nuestro gobierno tiene que enfrentar la corrupción de décadas, corrupción enquistada en el Estado. La prensa cumple y debe cumplir un papel importante en la denuncia de anomalías en los sectores públicos especialmente. Es un cáncer que socava nuestras instituciones.
- ¿Y la distribución de tierras?
- Es necesario luchar por las comunidades campesinas, hacer intervenir al Instituto de la Tierra, recuperar aquellas mal habidas y entregar a sus nuevos propietarios. Hay que hacer justicia social, pero siempre con el máximo respeto de la propiedad privada.
- ¿Cómo serán las relaciones con los países vecinos?
- Estamos dispuestos a una muy buena relación con nuestros vecinos y con los demás países del continente, pero debo aclarar que ningún tratado es compartible cuando crea diferencias, cuando crea asimetrías. Estos son problemas que se deben arreglar por medio del diálogo, el respeto a la diversidad. Además estamos obligados a crear una América más justa, con líderes nuevos, donde no existan pobres y excluidos. Y no debemos demorar más para hacerlo.
- ¿Cómo evalúa la entrevista con el presidente de Estados Unidos, Bush?
- Sin duda fue una reunión que fue motivo de alegría y de compromiso al mismo tiempo para profundizar las históricas relaciones con los Estados Unidos. Le señalamos que en Paraguay hemos entrado en la política para cambiar la historia de nuestro país. No entramos en la política para beneficiarnos de la industria sin humo, que significa la política, como manera de enriquecerse rápidamente. Dejamos establecido que entramos en la política con la convicción cristiana de ejercer el poder, pero como servicio a los más humildes, a los más olvidados de nuestros pueblos.
- ¿Logró mostrar en la Casa Blanca la realidad paraguaya?
- Sí. Nos duele como vive nuestro pueblo, nos duele el hambre, la ignorancia, la migración de los jóvenes, la desocupación, los sin techo. Nos duele profundamente en el alma. Pero ese dolor también está impregnado de valentía y coraje y de decisión. Hemos afirmado desde el inicio de nuestro gobierno que si habría una característica que le dé el sello, sería la solidaridad internacional. Nunca olvido que un campesino en mi pueblo me había dicho que necesitaban que les llegue pan, no importándole que sea de la mano de la izquierda o la mano de la derecha, con tal que llegue ese alimento. Y le dijimos al presidente Bush que teníamos un sueño, que Paraguay sea conocido no por su corrupción, sino por su honestidad y por su transparencia administrativa en la gestión de gobierno. Y lo lograremos.
| « volver |
![]() |
Una somalí juzgada culpable de adulterio por un tribunal islámico fue enterrada viva hasta el cuello y luego lapidada a muerte ...
Hombres mayores llevan a menores de hasta 12 años a hoteles con actitudes sospechosas según han denunciado operadores ...
La Suprema Corte de Justicia resolvió que Mary Lizcano, que mató a su padre en un episodio de violencia doméstica, siga libre. Lo ...
La campaña electoral de Estados Unidos ha sido uno de los temas del año a nivel internacional y sus resultados influirán en el ...
Preocupados por el impacto de la crisis mundial y por la agresiva campaña promocional que llevan adelante Argentina y Brasil, los ...