OSCAR VILAS
En infinidad de oportunidades las personas tomamos decisiones guiadas más por el sentido común que por razonamientos técnicos. Ante el descalabro de los mercados mundiales y frente a las premoniciones que indican que nos enfrentamos a una crisis financiera de graves consecuencias sobre la economía real de todo el mundo -marco de la suba que registra el dólar desde hace semanas- a lo que se suma la ambigüedad de los especialistas acerca de lo qué pasará con el billete durante los próximos meses, la gente optó por suponer que seguirá subiendo y, sin estampidas pero sostenidamente, sale en su busca. Las casas de cambio se preparan para enfrentar el fenómeno y durante los últimos días han tenido una activa participación en el mercado de cambios mayorista desprendiéndose de pesos y comprando dólares. La tendencia no es patrimonio uruguayo. Basta mirar lo que sucede en los países vecinos, incluso en Argentina cuyo Banco Central gastó fortunas la semana pasada para defender el valor del peso. Tanto del otro lado del Plata como en Brasil, el dólar sube y la gente sale a comprar haciéndolo subir más. ¿Una vez más el sentido común tendrá razón?