Se la hicieron bien fácil

Peñarol no jugó un gran partido, pero Juventud fue demasiado débil

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EDWARD PIÑÓN

Las cosas por su nombre: Peñarol ganó bien, fue superior y el mejor jugador de Juventud de Las Piedras fue su arquero Gonzalo Salgueiro. Pero, no puede perderse de vista que enfrente del equipo aurinegro hubo un elenco que hizo todo, con excepción de las atajadas del arquero, muy mal.

En ese marco, con los enormes beneficios que entregó una defensa mal parada, que hasta regaló infinidad de balones en la salida, lo sorprendente es que a Peñarol le costó jugar bien al fútbol y construir buenas jugadas.

Es cierto que cuando entró Richard Núñez y, particularmente, Fernando Correa, el elenco carbonero armó tres o cuatro acciones colectivas que llenaron el ojo, pero no puede ignorarse que a esa altura las piernas de los futbolistas adversarios estaban molidas. Lo que, por cierto, también revela la debilidad que tuvo el elenco visitante, porque varios jugadores acusaban calambres y el partido no había tenido tanta intensidad como para generar ese desgaste muscular.

Si habrá sido pobre el espectáculo que se ofreció en la cancha, que el partido por momentos fue sumamente intrascendente. Con el agravante de que el trámite prácticamente se liquidó a los 6 minutos, tras el remate que aplicó Antonio Pacheco de lejos para vencer, con algo de fortuna por el pique de la pelota, a Salgueiro.

Porque si algo quedó claro tras ver cómo se desarrollaban los siguientes minutos, que no iba a producirse ninguna variación posible en el tanteador, en perjuicio del elenco de Mario Saralegui, por la pobreza franciscana con la que Juventud trató de llegar al área de su oponente.

Lo que bien pudo darle al encuentro cierto aire de incertidumbre fue la forma poco creíble en la que Carlos Bueno y José María Franco (este último en menor medida) fallaron las oportunidades de gol que tuvieron a su favor.

Lo del "Charly Good" parecía una novela de terror, porque asustaba en la manera que en la última instancia, a veces sin arquero y otra veces con el arquero acostado en el césped, fallaba en la definición.

Eso sí, el partido dejó de ser chato y aburrido con los ingresos de Núñez y "Petete". Ahí apareció algo de fútbol y la firme demostración de que para jugar bien no hay que trasladar mucho la pelota ni correr a cien por hora.

Con esas acciones llegaron los goles y la definitiva tranquilidad. Pero, vale precisarlo, ayer no era una tarde para que los hinchas aurinegros se pusieran algo tensos, si el arquero Noguera no tuvo ni una sola atajada y el primer intento con algo de riesgo apareció a los 86 minutos (un cabezazo de Pizzichillo). Está claro, Juventud la hizo fácil.

La cifra

4 partidos suma ya Peñarol sin recibir goles en su arco. El último equipo que le anotó fue Rampla.

La estrella

R. Núñez

Entró y le dio más fútbol a su equipo. Además, gestó un gol y anotó otro.

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