Montevideo: Mayormente Despejado  l  Temp:15ºC  l  Ampliar pronóstico
Inicio   l    Ultimo Momento   l   Edición Matutina   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Miércoles 15.10.2008, 00:13 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 6 votos
Comentarios: 1  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
« volver

Ovación/Deportes

Dos países unidos por el fútbol

De Santa Cruz a La Paz, los de abajo y los de arriba, los campas y los collas: divididos

LA PAZ | JORGE SAVIA

En casi una hora de vuelo -cincuenta y cinco minutos para ser más exactos- y después de que el aparato atravesara algunas zonas de turbulencias, que en el trayecto que hizo ayer la selección son normales, los celestes fueron de Santa Cruz de la Sierra a La Paz, la capital boliviana. El vuelo de siempre, con matices, por cierto, porque con el paso de los años, Bolivia ha experimentado un cambio. Un vuelco.

Del llano a la altura, en una palabra. De los 38 grados de calor, que no bajan de 28 cuando la noche le gana a la tarde, a los 4 grados de mínima y 16 de máxima en los 3.600 metros de La Paz.

De un paraíso casi tropical, alejado del ruido y el bullicio, a la vorágine de una ciudad que crece y se extiende permanentemente. Que muta y se transforma.

De un país a otro, prácticamente, que quien en 28 años ha estado en más de diez oportunidades, con algunas estancias de hasta un mes, siempre vio muy diferentes, pero ahora -aunque ya lo sabía por las noticias internacionales- los percibe "in situ" más enfrentados que antes; tanto que cabe preguntarse si la fractura no será realmente irreconciliable.

Porque la grieta es muy profunda. Muy ancha. Y puede terminar separándolos definitivamente.

Abajo, los muros pintados de Santa Cruz dicen "Evo no", "Evo hijo de puta", "Sabe jugar fútbol, no sabe gobernar"; arriba en las paredes grises de La Paz, las pintadas rezan: "Evo sí"; "Evo dignifica"; "Evo, no te abandonamos, porque nunca nos abandonaste".

Abajo, hay leyendas callejeras que gritan "Santa Cruz independiente", o "¡Bolivia sin Chávez!"; arriba, la misma cartelería, pide: ¡Bolivia unida!"

Abajo, hay cantidad de ojos verdes y azules; arriba, el 95% de las miradas son del color marrón de la montaña.

Abajo, están los campas y proliferan las camionetas 4 x 4 importadas; arriba, están los collas y siguen dominando el paisaje automotor las "busetas" (combis) que van atestadas de gente de raíz indígena, ataviada con las ropas tradicionales, cargando con frutas y verduras, mientras un "guarda" saca la cabeza por fuera de la ventanilla delantera y va gritando en un aymara inteligible los barrios que incluye el viaje por los suburbios de la capital boliviana.

Abajo, los que siguen teniendo la riqueza industrial y agrícola, pero no tienen el poder político de antes, se sienten avasallados; arriba, los que continúan con una pobreza, ahora más limpia, como esa que trajeron los baños públicos que hicieron desaparecer los olores fuertes en las calles, pero ahora tienen el poder, se sienten -como pasó siempre- discriminados por el resto o mejor dicho, por "los de abajo", por los campas.

En fin, dos países. Que siempre fueron muy diferentes pero que ahora están muy enfrentados, incluso al extremo de que, partiendo de diferencias étnicas tanto o más grandes que las que genera la economía y la política, hace dudar si algún día todo no pueda terminar como en los Balcanes, y no porque el presidente actual del Comité Autonomista de Santa Cruz de la Sierra sea un boliviano de origen croata.

Son dos países que sólo se unen para gritar por Bolivia, nada más que en casos como el partido de ayer de tarde en el "Hernando Siles", lo que hizo que -altura mediante- en la realidad Uruguay jugara no contra uno, sino contra tres rivales.

La selección cenó en Los Tajibos

Enviado

Después del encuentro, apenas si hubo algunos minutos para que los jugadores se cambiaran, se ducharan y atendieran a los pocos medios bolivianos y uruguayos que los abordaron.

Es que el cronograma de la selección no admitía demoras en La Paz. Así, al menos, lo había establecido el cuerpo técnico apenas se salió de Santa Cruz de la Sierra hacia la capital boliviana.

"Nos venimos ni bien finalice el encuentro", dijo Celso Otero a los futbolistas. Y fue así. La delegación celeste, partió rauda del estadio "Hernando Siles" hacia el aeropuerto internacional "El Alto". Allí volvió a embarcar rumbo a Santa Cruz de la Sierra. Una hora más tarde, aterrizó en el "Viru-Viru" y partió hasta el hotel "Los Tajibos", reducto celeste en su estadía boliviana.

El plantel cenó (hubo tenedor libre de pizza) y se fue a descansar, ya pensando en el futuro, o en el próximo encuentro que tendrá lugar en marzo frente a la selección paraguaya en el Estadio Centenario.

El regreso recién se dio en la madrugada. Estaba previsto que fuese así. Es que el "charter" celeste aguardaba a que la delegación cenara en Santa Cruz para luego emprender el retorno a Montevideo.

En Carrasco, el grupo se disolvía y cada uno de los jugadores tomaba su rumbo.

Los futbolistas del medio, se incorporaban a sus clubes mientras que los del exterior ya tomaban sus vuelos para emprender el retorno a la Argentina o al fútbol del Viejo Continente.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 6 votos
Comentarios: 1  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

No salgas a la calle,
sin saber de qué se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012