GUILLERMO ZAPIOLA
Faltan cuatro semanas para las elecciones presidenciales norteamericanas, y Hollywood ha tomado buena nota de ello. Varios estrenos ya cumplidos o inminentes aluden, directa o indirectamente, a las circunstancias políticas.
Inevitablemente, el disparo más directo es el que se dispone a efectuar Oliver Stone, estrenando el 17 de octubre (es decir, dos semanas antes de los comicios) su película W, que el propio cineasta describe como su "biografía cómica" de George W. Bush. Es que, contra la opinión de otros "antibushitas", Stone sostiene que Bush "es un tipo divertido", y que muchos episodios de su trayectoria se prestan para una comedia.
W es probablemente el proyecto político/cinematográfico más importante del Hollywood reciente y no es sorprendente que surja de las manos de Oliver Stone, un hombre que ya se ha ocupado de la guerrilla la contraguerrilla en Centroamérica (Salvador), Vietnam (Pelotón, Entre el cielo y el infierno, Nacido el cuatro de julio), alguna de las versiones conspiranoicas sobre la muerte de Kennedy (JFK) y los episodios que condujeron al caso Watergate (Nixon).
Comedia o drama, W dispone de un elenco de primera línea, con el ascendente Josh Brolin (Sin lugar para los débiles; La conspiración, Gangster americano) en el papel protagónico y varios nombres significativos para los secundarios (Ellen Burstyn como Barbara Bush, Richard Dreyfuss como Dick Cheney, Scott Glenn como Donald Rumsfeld, Thandie Newton como Condy Rice).
El periódico hollywoodense Variety, que ya ha publicado una reseña razonablemente elogiosa del film, reconoce que el trabajo de Stone está "bien investigado", cuenta con eficientes valores de producción y resulta a juicio del cronista sorprendentemente controlado en su retrato del personaje central. Según Variety, el retrato de Bush que propone el film es por supuesto crítico (lo que no debe sorprender, habida cuenta de las ideas políticas de su director y de la vasta impopularidad del personaje), pero no desciende a la caricatura y el panfleto. El guionista es Stanley Weiser, un hombre que ha estado vinculado a otros proyectos "liberales" como Asesinato en Mississippi, Fatherland y la propia Wall Street de Oliver Stone.
Irónicamente, Josh Brolin encarna a Dan White, el ex-funcionario de la alcaldía de San Francisco que asesinó al protagonista de Milk, otra de las películas "políticamente cargadas" que se aproximan.
En medio de ese clima preelectoral no podía faltar Michael Moore. Su más reciente documental, Slacker Uprising (llamado hasta hace poco Captain Mike Across America) está disponible gratuitamente en Internet desde el mes pasado para usuarios norteamericanos y canadienses, y ha sido acompañado por una recorrida del propio cineasta por diversos campus universitarios, donde ha intentado convencer a los estudiantes de que se comprometan con la política y vayan a votar.
Pero si Stone y Moore buscan su público, fundamentalmente, en los llamados "estados azules" (aquellos con mayoría naturalmente demócrata, y en los que seguramente va a ganar Barack Obama), hay todo otro material cinematográfico pensado para el público de los "estados rojos" (es decir, los de mayoría republicana: centro, medio Oeste y suroeste), aproximadamente coincidente con el "cinturón bíblico" donde se concentra el mayor porcentaje de fundamentalismo protestante. A ese público parece apelar, básicamente, una película como An American Carol de David Zucker.
Desde Hollywood al Cinturón Bíblico
El tema religioso y sus datos colaterales (la polémica sobre al aborto, la eutanasia o el matrimonio `gay`), acompañan inevitablemente el debate político norteamericano, y el cine también lo está reflejando.
El comediante televisivo y proclamado ateo Bill Maher (que alguien ha llamado "el Michael Moore de la religión) acaba estrenó el pasado viernes su documental Religulous, que alguien ha definido como "un casi monólogo contra las religiones organizadas".
Del otro lado de la línea también ha habido movimientos. Un grupo cristiano está impulsando el drama Fireproof, con el actor y pastor evangelista Kirk Cameron, que reivindica los valores del matrimonio tradicional. El próximo viernes se estrena Billy: the Early Years, un biografía del predicador Billy Graham.
Otros títulos polémicos
Milk
Dirigida por Gus Van Sant (Mi mundo privado, Elefante) se trata de una biografía de Harvey Milk, el primer político públicamente `gay` que llegó a un cargo electivo en la alcaldía de San Francisco. Sean Penn encarna al protagonista, quien fue asesinado junto al alcalde George Moscone por un funcionario despechado y se convirtió en un icono `gay`.
AN AMERICAN CAROL
Una comedia de David Zuc- ker que va a halagar sobre todo a los conservadores. Un cineasta descrito como "antiamericano" (y que es una parodia de Michael Moore) quiere suprimir el 4 de Julio, y se le aparecen los fantasmas de los Padres de la Patria para hacerle cambiar de opinión. Cuento de Navidad de Dickens en clave política.