Decenas de personas que a diario se dedican a transportar mercancía entre la ciudad de Pedro María Ureña, en Venezuela, y Cúcuta, del lado colombiano, mantienen bloqueado el puente que une a las dos poblaciones en protesta por restricciones impuestas por la guardia venezolana.
La protesta de los transportadores de mercancía, la mayoría de los cuales se movilizan en motocicletas y bicicletas, se tradujo en la quema de llantas sobre el puente Francisco de Paula Santander.
Los manifestantes se oponen a la decisión de la Guardia Nacional de Venezuela que les exige usar chalecos reflectivos y casco, además de portar los documentos de los vehículos que posee.
El lunes anterior se presentó un incidente similar cuando comerciantes informales de Colombia taponaron el paso por el puente Simón Bolívar, la principal vía entre Cúcuta y San Antonio del Táchira, por un altercado entre las personas dedicadas a ese oficio y miembros de la Guardia Nacional.
La frontera entre Colombia y Venezuela, en Cúcuta, es un lugar de intercambio dinámico y permanente de mercancías, aunque muchas de esas transacciones las realizan pequeños grupos de contrabandistas de ambos lados de la línea limítrofe.
ANSA