Montevideo: parcialmente nuboso  l  Temp:12ºC  l  Ampliar pronóstico
Ultimo Momento   l   Edición Matutina   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Domingo 14.09.2008, 18:53 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 46 votos
Comentarios: 16  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
« volver

Nacional

Jorge Peirano Basso

"Fue la intervención del Banco Central la que produjo la crisis del Montevideo"

En siete años ninguno de los hermanos Peirano habló de la crisis, de la del Banco Montevideo, y la del sistema bancario uruguayo en 2002 de la que se los hace uno de los mayores responsables. Su principal, Juan Peirano, está preso en el Comcar y su hermano Jorge accedió a hablar con El País sobre uno de los grupos más poderosos y denostados de la región. Apelarán el procesamiento por insolvencia societaria fraudulenta de Juan porque sostienen que, al momento de la intervención, el banco no era insolvente, tanto que estaba siendo asistido por el BCU. Para el grupo, la crisis del Banco de Montevideo y su efecto en la crisis financiera general obedeció al manejo que se hizo desde la intervención de la institución. Dejó de pagar a los ahorristas que tenían depósitos en el TCB a través del banco local y la corrida, en el marco de una crisis sistémica, se profundizó. Los Peirano niegan haber cometido ilícitos: la asistencia que dieron desde el banco al TCB estaba bajo las normas del momento. Su enfoque de fue que la crisis solo se derrotaba pagando y devolviendo la confianza a los ahorristas. Pusieron para ello también su patrimonio. Piden perdón a los ahorristas por un daño involuntario. "Nadie se llevó la plata" afirma Jorge. Los activos se perdieron porque la última garantía eran las acciones en Disco de Argentina, que se perdieron cuando, tras la intervención, el grupo no pudo pagar obligaciones con ellas garantizadas.

Alejandro Nogueira

-¿Cómo está su hermano tras el procesamiento? ¿Cómo está en el Comcar?

-Lo que más le duele es verse como el chivo expiatorio de una situación tremenda que vivió el Uruguay, por múltiples causas, y que se lo vea como el culpable de toda la situación.

En cuanto al delito por el cual lo procesaron -se le imputa insolvencia societaria fraudulenta- lo que quiero decir es que no existió insolvencia del Banco de Montevideo como consta en las actas de la comisión investigadora de la Cámara de Representantes. No es el tema que más afecta a Juan; hay pruebas de que no hubo insolvencia.

-¿Cuál es su situación en cuanto a su seguridad?

-Él está donde está. Es la respuesta que le puedo dar.

-¿Pedirá que lo saquen de allí?

-Se presentó un escrito en la sede de la jueza Gatti porque entendemos que el Comcar no es el lugar adecuado, para que cumpla su prisión.

-¿Va a ser apelado el fallo? ¿Por qué dice que está probado que no hubo insolvencia?

-La apelación se está estudiando. Está probado que no hubo insolvencia porque el propio Banco Central sostuvo que el banco tenía patrimonio positivo porque, de lo contrario, no se le hubiera podido dar la asistencia.

-Pero llegó un punto en que no se pudo atender el retiro de depósitos.

-Eso no fue en la administración del grupo Peirano. Eso ocurrió una vez que entró la intervención del Banco Central.

-La intervención se dio porque la corrida era imparable. ¿Dónde estuvo entonces para ustedes el problema?

-La crisis arrancó en Argentina pero aquí se iba administrando. Entre marzo y junio la asistencia que dio el Banco de Montevideo al TCB fue de unos US$ 18 millones, porque se pagaba a los ahorristas. El concepto era que estábamos ante una crisis de confianza. En la medida en que hay confianza las crisis se superan

Pero después, la intervención cambia radicalmente la política, y deja de pagar a los ahorristas que tenían participaciones del TCB a través del Banco de Montevideo. Por esta acción el Estado tiene que poner US$ 220 millones de dólares en quince días a través de la Corporación Nacional para el Desarrollo, solo en el Banco de Montevideo. Y ahí se ve el manejo de la crisis. La intervención precipitó la crisis.

Hasta la intervención del Banco Montevideo los retiros estaban en el 20 y pico por ciento. Y se llega a más de 40% después que el Estado no paga. Hizo lo contrario a lo que hay que hacer en este tipo de situaciones.

Hay que fijarse en lo que ahora está sucediendo en Estados Unidos y en Europa: rápidamente los gobiernos salieron a respaldar al sistema porque lo único importante es restituir la confianza. Una vez que se restituye la confianza la gente vuelve. Y eso depende de las señales que se dan.

Por eso la administración Peirano le insistía al Banco Central que había que pagar, que era un error muy grande no pagar.

El argumento fue: "No asistan al TCB porque están vaciando el Banco de Montevideo". Nuestra posición era que había que asistir al TCB para salvar al Banco de Montevideo, porque la crisis era sistémica. Cuando un banco de un grupo financiero está en problemas y no se lo asiste y se lo deja caer en medio de una crisis sistémica, los ahorristas de los otros bancos van en el mismo día a retirar el dinero. Y cae todo.

-¿Pero por qué el Estado tenía que asistir al TCB que era un banco off shore en Islas Caimán con ahorristas que habían asumido un riesgo no Uruguay?

-El Estado no tenía que asistir al TCB sino salvar la plaza financiera uruguaya. En las corridas la gente no distingue, va a la ventanilla y escucha que no pagaron y la corrida es en horas.

Al Montevideo habría que haberlo asistido porque la asistencia era contra una cartera de primer nivel, no era contra nada. Al momento de la intervención el BM le dio US$ 80 millones al Estado en cartera de primer nivel y el Estado asistió con US$ 50 millones.

-¿O sea que usted dice que la crisis se manejó mal desde la intervención para adelante?

-Así es. Nosotros consideramos que sí, sobre todo que fue muy mala la intervención del Banco Montevideo. Era el que menos retiros tenía en la plaza, un poco más de la mitad que el resto. Era un banco al que 20 días antes de la intervención con la anuencia del Banco Central y de la Auditoría Interna de la Nación, realizaba la asamblea de fusión con el banco Caja Obrera. El BCU había autorizado el nombramiento de Marcelo Pestarino como nuevo gerente general el primero de junio de 2002. Jamás pensaron mis hermanos que iban a intervenir el banco, porque era una cosa ilógica. ¿Cómo el banco que tiene menos retiros, que mejor está manejando la crisis, que acaba de dársele una fusión, al que se le autoriza a nombrar un nuevo gerente general, va a ser intervenido? Es un absurdo.

-¿Entonces que pasó?

-Es una de las incógnitas que tenemos; es algo que nunca lo pudimos entender. El manejo en sí de la crisis del BM fue el único que se podía tener, la única política técnicamente posible.

Además, el BM se intervino un viernes y el martes o miércoles de esa misma semana mi hermano Juan llamó desde Ginebra (Suiza) al presidente Batlle y le dijo que la gestión que estaba realizando para conseguir fondos estaba teniendo éxito, iba a ser favorable y que el lunes siguiente tendría los resultados. Y el viernes intervienen el banco. Son situaciones con las que uno queda perplejo. Es muy triste porque, a nuestro entender, las cosas pudieron haber sido distintas.

Comprendemos que no es fácil estar en los pies de quien tiene que tomar decisiones en momentos como los que se vivieron en 2002. Pero pensamos que la intervención del Banco Montevideo/Caja Obrera fue un grave error. Desgraciadamente esos fueron los hechos.

-Cuando ustedes utilizaban fondos del BM para atender retiros del TCB o de otros bancos ¿no cometieron ningún delito, ninguna irregularidad, nada contra las normas del BCU?

-En ese momento la legislación permitía la asistencia entre entidades financieras del mismo grupo, aunque estuvieran fuera del país. Como el grupo era regional el BM que tenía la liquidez era el que financiaba. Así se fortalecía no sólo el grupo, sino además el sistema. Éramos conscientes que para preservar el sistema uruguayo era muy importante que el único banco nacional que existía en ese momento y que gozaba de una enorme confianza saliera adelante. Nos parecía que era de perogrullo mantener la confianza.

No había ninguna ilegalidad. La ley que lo prohibió y que fue fruto de la crisis, fue del mes de julio y nosotros ya no estábamos más al frente del banco. Hasta ese momento era legal y reglamentaria la asistencia financiera, como lo sostienen los técnicos y directores del Banco Central en las actas de la comisión investigadora de la crisis de la Cámara de Representantes. Asistir al TCB era exactamente lo contrario a un colapso; lo que generó la caída fue que el BCU no pagara.

-Siempre hubo un distingo en las autoridades pasadas, las coloradas, el ministro Alberto Bensión, el mismo presidente Jorge Batlle, respecto de las conductas de ustedes en la crisis. Esta no es la realidad de este gobierno. ¿Cómo ve eso?

-Siempre me llamó la atención, lo digo porque es público y está en las actas de la comisión de la Cámara de Representantes: el mismo día en el mes de mayo donde al BM se le decía del BCU que no asistiera al TCB, el Estado le daba alrededor de US$ 90 millones al Banco Comercial para pagar Commercial Investment, que era el TCB del Comercial. Uno no es quien para juzgar a nadie, pero nos llamaba poderosamente la atención.

Yo entiendo que el BCU estuvo muy bien en hacer eso, porque no estaba preservando el Commercial Investment del Banco Comercial; estaba preservando el sistema financiero del Uruguay.

Lo que no entendemos es porqué si tenían una política correcta para salvar el sistema en un caso tenían una incorrecta en el otro.

-¿Qué diferencia ve entre lo que pasó con el grupo Peirano y lo que pasó con los hermanos Rohm en el Banco Comercial?

-Sobre el tema de los hermanos Rohm digo que no me gusta juzgar y no conozco el problema que se daba en el Banco Comercial por lo que no puedo abrir juicio.

Pero sí puedo hablar de nosotros. Cuando se dio la intervención, recuerdo que con mi padre fuimos a ver a Luis Eduardo González, director de la Consultora Cifra. La idea era hacer una declaración explicando cómo fueron las cosas. Me acuerdo que Luis Eduardo González nos dijo: "Hacer una declaración no es echar leña al fuego, es echar nafta al fuego. Porque si la IBM quiebra, nadie le echa la culpa de la crisis, pero si quiebra un grupo como el de ustedes, con todas las connotaciones que tiene ser banquero en Uruguay, que tienen además supermercados, siendo este país del tamaño de un barrio de Buenos Aires o San Pablo. La gente puede creer que un grupo regional de uruguayos es el causante de la crisis del Uruguay. Compra eso y lo compra en el acto, porque lo otro hay que explicarlo y es muy complicado. Y así fue. Porque decía González: "si ustedes tienen a alguien en el sistema político que lo que ustedes digan lo levanta, lo recoge y lo acompaña es una cosa, pero si todo el sistema no los acompaña, no hay nada que hacer". Eso fue lo que nos llevó a no hacer declaraciones, porque nos pareció que no era el momento. Pienso que hoy, después de lo de Juan en el Comcar, es un buen momento para explicar algunas cosas.

Por qué Juan no volvió

- ¿Por qué su hermano Juan no volvió antes, especialmente cuando su padre fue preso y luego murió? ¿Por qué no vino a asumir su responsabilidad como cabeza del grupo?

- La gente habla de que Juan se fugó. Juan se fue de Argentina en junio de 2002. No es un prófugo; él se fue antes y la intervención fue un mes después y nuestros procesamientos fueron en agosto.

A mi padre lo procesan en noviembre, pero en agosto el juez ya dispuso su citación como indagado. Fue una cosa muy rara.

Si mi hermano hubiera sabido que si él venía a mi padre no lo metían preso, hubiera sido otra la historia.

Nunca hablé con él de esto, hace seis años que no lo veo. Pero imagino que él pensó: "nos meten a todos presos, esto es una locura". Pensó que si se quedaba buscando una solución -y así lo siguió intentando hasta que no había más nada que hacer- se preguntó: "¿qué sentido tiene estar en Uruguay preso si mi padre también va ir preso?" Ya no había nada para hacer, era una locura total, algo que no se podría controlar.

A tal punto Juan no era un prófugo como ha dicho mucha gente, que sacó la green card en Estados Unidos. Para dar la green card a alguien le preguntan si tiene algún procedimiento judicial en algún lado. Por supuesto que mi hermano dijo que sí, que había problemas judiciales en Paraguay y Uruguay. Por eso se la dieron, dijo lo que correspondía y lo que era.

Para conseguir la green card hay que estar en todos los registros de la Homeland Security; saben perfectamente dónde estás, en que trabajás. Decir que estaba prófugo en Estados Unidos es un absurdo que no se sostiene. Toda esa novela que tejió… Pienso en voz alta que son ingredientes que deben haber incidido en la decisión de quedarse allá.

- Ustedes no le reprochan que se haya quedado?

- Cada uno es dueño de sus actos y es libre y responsable. Uno no es nadie para reprocharle nada a otro porque no somos nadie para juzgar.

Perfil

El hermano académico

Es abogado; está buscando, a los 57 años, reinsertarse en la vida laboral. Volvió a trabajar en la Universidad de Montevideo en temas de investigación de derecho internacional. Fue uno de los directores del Banco de Montevideo y en medio de la crisis asumió como director del fondo Vanalemán (apenas dos meses, a fines de 2002) en Paraguay. Su padre Jorge Peirano Faccio lo alentó a ello. Él creía que en los momentos de crisis había que estar al frente, relata. Su actividad principal antes de su prisión fue ejercer el decanato del Instituto de Estudios de Montevideo, de la Universidad de Montevideo. Fue presidente de la Cámara de Comercio entre 2000 y2002.

El agradecimiento al Opus Dei

- Ustedes son miembros del Opus Dei. ¿Cómo es hoy su vínculo con esta organización? ¿Han sido cuestionados?

- La religión no es un conjunto de normas y mandamientos. La religión es amor, es querer a alguien, a Jesucristo el hijo de Dios, querer a la Virgen, a los santos, a las personas, a los que viven con nosotros en la tierra. Luchar por querer a la gente y tratar de hacer lo mejor que uno pueda en la vida.

Ser miembro del Opus Dei es ser católico, con el matiz del espíritu propio del Opus Dei que es santificar, santificarse en el trabajo ordinario

El Opus Dei no tiene ningún interés de ningún tipo como no sea confortar espiritualmente y de formar a la gente que se le acerca. Hay gente del Opus Dei como nosotros, y hay gente del Opus Dei que son ahorristas, y gente que no tiene nada que ver ni con unos y con otros y hay una gran variedad de personas que se forman en el Opus Dei de todas las condiciones.

- ¿Se alteró la relación del Opus Dei con ustedes por estos hechos?

- No, porque son hechos de los cuales uno es responsable y el Opus Dei no tiene nada que ver. Cualquier situación que un miembro del Opus Dei viva por su actuación libre en la vida ciudadana, el Opus Dei no tiene nada que ver.

- ¿O sea que no ha cambiado?

- Así es, la situación es la de siempre.

- ¿Los ha ayudado el Opus Dei aquí, o a Juan fuera del país?

- La mayor ayuda que uno puede recibir en estas circunstancias es el apoyo espiritual. Y en esto, que es lo que el Opus Dei hace, no hay más que agradecimiento. A Dios, por la vocación que uno tiene, al don siempre inmerecido de estar cerca de él y de vivir en la vida tratando de hacer lo mejor que uno pueda.

Vázquez

-¿Cree que hay ensañamiento del presidente Vázquez con los Peirano?

-Nosotros no somos nadie para juzgar la conciencia de alguien. Sería un atrevimiento juzgar a alguien. En todo caso, juzga Dios y alcanza.

Pedido de perdón a ahorristas por el daño involuntario

- El dinero de los ahorristas del TCB en el Banco de Montevideo ¿dónde está? ¿Que tiene para decirle a los ahorristas?

-Lo primero que tengo para decirles es que nos duele enormemente la situación por la que pasaron y la que pasan. Entendemos el sufrimiento porque nosotros lo hemos vivido. Nos ha pasado igual del otro lado, también hemos perdido todo. Entonces uno entiende bien el sufrimiento y por eso se pusieron todos nuestros bienes. Mi padre tenía las cosas muy claras y antes de la intervención se pusieron decenas de millones de dólares en bienes, como una señal para mostrar al Banco Central que se estaba respaldando con todo el patrimonio la actividad de las empresas.

Es mucho lo que se puede aprender de estas situaciones. Y además a pedir perdón. Y de hecho lo hacemos. ¿Cómo vamos a tener problema en pedir perdón por las cosas que uno pudo haberle hecho mal a alguien involuntariamente por las circunstancias de la vida?

- Pero ¿dónde está el dinero que no se devolvió a los ahorristas?

-A mi hermano Juan en Islas Caimán, en la liquidación del TCB, se le preguntó si él se benefició con el dinero de los ahorristas y le pidieron para hacer una investigación a fondo en todos los bancos del mundo para saber si existían cuentas a su nombre o de sociedades en las que él participara. Mi hermano les dio la autorización y esta investigación se ha hecho exhaustivamente. Y no hay nada.

El último respaldo del TCB era la cadena de supermercado Disco en Argentina, que con la devaluación en aquel país se cuadruplicó la deuda en dólares que tenía y se redujo sustancialmente su valor patrimonial. Además, por las repercusiones del colapso de la parte financiera del Grupo Velox, se perdió la participación accionaria que se tenía en el sector supermercadista.

Lo que había era ese valor patrimonial de los supermercados y de los bancos. Se intervienen los bancos -valían entre todos unos US$ 240 millones de dólares- y unos $ 600 millones era la parte del grupo Velox en Disco.

Nadie se llevó la plata; quebró el grupo y los activos se perdieron todos.

El País Digital

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 46 votos
Comentarios: 16  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

No salgas a la calle,
sin saber de que se habla...

ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012