Son pandillas que hoy están decididamente disminuidas, pero hasta hace poco eran un verdadero azote en El Salvador. Las "maras" son bandas de pandilleros integradas en su mayoría por los salvadoreños deportados de Estados Unidos, que regresados a su país se nuclearon para dedicarse a la extorsión de comerciantes e industriales, al secuestro, a la distribución de drogas y al asesinato por encargo. Entre las "maras" más conocidas estaban la "Mara Salvatrucha", la "Mara 18" (en alusión a la calle de Los Angeles donde se asentó la colonia salvadoreña) y la "Mara Mao Mao". Entre las tres llegaron a reclutar más de
10 mil integrantes. Sus miembros llegaron a ser reconocidos por tener el cuerpo completamente cubierto de tatuajes.
Después de la implementación de una política gubernamental de "mano dura" hacia ellas (que, se dice, incluyó un cuerpo para-policial conocido como "Sombras negras" que ejecutaba sin miramientos a todo el que tenía tatuajes) los "maras" ya no tuvieron las facilidades con que llegaron a actuar. Muchos fueron aniquilados, otros muchos se salieron ante la fuerte persecución, unos cuantos pueblan hoy las cárceles y, en consecuencia, actualmente ya no son ni cerca el grave problema que supieron ser.
Las "maras" actuaban sobre todo en San Salvador, una ciudad de contrastes muy visibles y de una brecha bastante pronunciada entre riqueza e indigencia. Por un lado están los barrios de la gente adinerada -llamados El Escalón, San Benito y La Tecla- y por otro los barrios muy pobres, de viviendas más que modestas, que en realidad los turistas sólo ven desde las ventanillas de los autobuses de turismo.
Faltan, empero, los clásicos barrios de clase media que se ven en otras ciudad latinoamericanas.
Las "maras" se nutrieron de esas diferencias, reclutando de entre la pobreza a nuevos pandilleros (procuraban sobre todo a niños, que a la hora de ser detenidos eran inimputables) y tomando como sus víctimas a empresarios y comerciantes de los barrios adinerados, a quienes extorsionaban a la manera de las bandas gangsteriles de Chicago en los años veinte.
En cuanto a los barrios "ricos", se componen en general de grandes mansiones rodeadas de altos muros que las protegen y centros comerciales que dejan a los de Montevideo en absoluta inferioridad. Son enormes, de última generación, con una actividad comercial sumamente dinámica. "Multiplaza", "Las Cascadas" y "La Gran Vía" son tres de ellos, casi alineados, que ofrecen además entretenimientos de todo tipo.
Hoteles de cadenas como el Marriott, por ejemplo, eligieron para asentarse la proximidad de esos shoppings.