La entrada en Santiago fue triunfo y un símbolo

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AP

El odio de Cuba a Estados Unidos viene de mucho antes de 1959. El hecho que la entrada de Fidel Castro en Santiago sea tomada como la fecha del triunfo de la Revolución tiene mucho de simbólico.

Alejandro Ferraz tiene 87 años. Medio siglo atrás, fue uno de los que se unió a la cruzada de los "barbudos" para derrocar la dictadura de Fulgencio Batista. "Cuando Fidel bajó de la montaña no fue a La Habana, fue primero a Santiago. Eso fue una respuesta a la historia, a lo que pasó en 1898".

En una serie de colinas desde las que se observa la segunda ciudad más grande de Cuba, soldados y voluntarios estadounidenses, incluidos quien sería presidente de EE.UU., Teddy Roosevelt, y sus famosos jinetes "Rough Riders", combatieron junto a insurgentes cubanos y derrotaron a los españoles el 1° de julio de 1898. Fue la batalla de la Loma de San Juan.

Si bien era un capítulo más por la guerra de Independencia de Cuba, iniciada en 1895, luego de esa batalla los estadounidenses les prohibieron a los cubanos ingresar en Santiago y negociaron ellos mismos la paz con España.

Si bien le concedieron la independencia a Cuba, se reservaron el derecho a realizar intervenciones militares cuando lo considerasen necesario.

Para los estadounidenses, la batalla de la Loma de San Juan representa el inicio de una era de esplendor para su país. Los cubanos, en cambio, lo consideran uno de los momentos más tristes de su historia, y el inicio de un encono muy anterior a bloqueos, bahías de cochinos o, incluso, guerra de guerrillas en la Sierra Maestra. El resentimiento de los cubanos con el gobierno de Estados Unidos data de mucho antes de Fidel Castro.

Para el gobierno comunista de Cuba, es uno más de los ejemplos de la agresión estadounidense en América Latina.

"Los estadounidenses no tienen ni idea de lo que piensan los cubanos, y no es por maldad", declaró Louise Pérez, profesor de historia de la Universidad de Carolina del Norte, autor de varios libros sobre Cuba. "Ellos sólo conocen una versión de la historia que aprendieron en la escuela primaria, que habla de Teddy Roosevelt, la Loma de San Juan, y de cómo los estadounidenses liberaron a Cuba", agregó.

En Cuba, donde el nivel educativo es muy reconocido, nadie recuerda fehacientemente -o nadie quiere acordarse- de Teddy Roosevelt.

nunca más. El 1° de enero de 1959, Fidel Castro declaró a Santiago como capital provisional del país. En su primer discurso en la ciudad ya tomada, vinculó su revolución con la lucha por la independencia de 1898, y aseguró que esta vez "ningún ejército extranjero" impediría que sus fuerzas ingresen a una ciudad cubana.

En la Loma de San Juan, la misma que había sido escenario de la batalla que tanto encono generó, Raúl Castro supervisó en las semanas siguientes al triunfo de la Revolución el fusilamiento de numerosos cubanos opositores al régimen que recién se instalaba.

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