Rodolfo Sienra Roosen
Alguien muy importante con quien me puse a charlar para amenizar una democrática cola hacia la ventanilla de un Banco, que estaba divertido con el programa de gobierno que ocupó al Congreso del Frente, me sugirió cuatro notas con este mismo título con las ponencias aprobadas. Empiezo con esta.
La lectura de lo ocurrido en el Congreso, indica -y en eso tiene razón el despechado Astori- que si bien la militancia es una cosa y que el electorado frentista es otra, triunfaron sin ninguna duda la conjunción de los aparatos del Partido Comunista y del MPP. Ganaron en todo, por lo cual la tendencia hacia la "más izquierda" se impuso claramente, y quienes predicen que la intención de ir a un socialismo marxista, o a una sociedad comunista es la predominante en la coalición, aciertan. Ese riesgo se disipa teniendo en cuenta que si no ganan los blancos, por lo menos no habrá un gobierno de izquierda con mayorías absolutas para llevarse todo por delante.
No dice la verdad Mujica cuando sostiene que no hubo vencidos ni vencedores. Por lo pronto perdió Vázquez, en el enfrentamiento más claro que hoy existe en la izquierda, entre el presidente y Mujica. Perdió la propuesta de fórmula de Vázquez.
Perdió contra un programa que desautoriza muchas de sus ideas, de no tocar la ley de Caducidad, de no despenalizar el aborto.
Perdió Astori, pese a sus argumentos sobre la no representatividad del Congreso. Uno no entiende cómo si el Congreso no es representativo para elegir candidato, porqué tendría que serlo para aprobar un programa de gobierno que dice que aunque no le gusta, si es Presidente lo va a cumplir.
Perdió por demolición en su postulación a candidato. Y perdió -quedando como la mona- un allegado al Presidente y a Astori que se llama Valenti, que no sé que función cumple. Es el mismo a quien Federico Cassaretto enfrentó y vapuleó en un una polémica radial en Maldonado, y que luego tuvo un incidente con Antía. Protagonista del culebrón de las cartas enviadas pidiendo que se votara la fórmula de Vázquez en el orden propuesto, y difusor de una encuesta telefónica de intención de voto de una empresa argentina que arrojó resultados extravagantes, quedó muy mal parado.
Volviendo a decisiones programáticas, la propuesta de volver al Estado del SOYP -después ILPE- que pescaba, vendía pescado compraba barcos y lanchas, mataba a talerazos a los pobres lobos marinos para vender sus pieles, y que siempre trabajó a pérdida, y del Frigorífico Nacional, es ponerle una marcha atrás muy fuerte a la máquina del tiempo.
En cuanto a las candidaturas, no estoy tan seguro que al final Mujica, que no quiere ser Presidente porque no le gusta y porque sabe que no tiene condiciones, no termine bajándose.
Admito que con ese respaldo en el Congreso no es fácil y que quizá la posible "Primera Dama" -que en su barrio era la piba más bonita y en un colegio de monjas se educó, para después trasladarse armada hasta los dientes a la guerrilla, pasar una temporada de cárcel, integrar el Parlamento y hacer pucheros en algunas sesiones- tenga ganas de mudarse por un tiempo de la chacra del Cerro a Suárez.
Comparto la conclusión de Lessa: en este aspecto, todavía no hay nada dicho.