Cuando el tango previene y alegra

| La danza puede ayudar a personas con enfermedades

ANDREA DURLACHER

Como se prevé que las personas vivirán cada vez más años, urge mejorar la calidad del envejecimiento: la prevención cobra mayor importancia. Es más fácil tornar habituales las actividades preventivas, si se asocian al esparcimiento.

La incorporación del tango como ejercicio es ideal para los pacientes con problemas cardiovasculares, adultos mayores y hasta mujeres con osteoporosis, según señaló el andrólogo argentino Ricardo Comasco, miembro de la Fundación Favaloro, en una mesa redonda sobre Tango-terapia, en el Club Español días atrás.

Es vital que la intensidad y la frecuencia del ejercicio se relacionen. El paciente debe moverse por, al menos, quince minutos, que oficiarán de "pulso de entrenamiento" (tiempo en el que se mantiene la frecuencia cardiaca, con el impacto que cada paciente necesita). El andrólogo manifestó que sólo el 10% de los pacientes cardio-vasculares entrena como debe. De ese 10%, el 40% abandona al año. El secreto universal para el éxito: la constancia. Una vez obtenida, la intensidad debe ajustarse a la tolerancia cardio-respiratoria de cada uno; el paciente no necesita acoplarse al compañero de danza, que puede tener una capacidad superior o inferior.

Con los mismos pasos de tango, el paciente puede bailar rápido o lento el mismo tema. Por eso se recomienda para personas con patologías diferentes. Como los movimientos de cada acento musical pueden variar, bien baila un hombre de ochenta años con una compañera de cuarenta, o viceversa. Un miembro de la pareja puede tener determinada patología y el otro no. El varón va a otro ritmo que la compañera. Basta con que ejercite la agilidad, coordinación y equilibrio: eso facilitará actividades cotidianas, como cruzar la calle o mantener derecha la espalda. El tango mejora la longitud del paso y la velocidad; así, disminuye las caídas, usuales y peligrosas en la tercera edad. En la mujer premenopáusica con osteoporosis no hay cura, pero logra mantenerse estable, cuando lo normal es que, tras la menopausia, los huesos femeninos empeoren. En lo emocional, el baile alivia la soledad, tristemente corriente entre las personas mayores; por el contacto con la pareja (real, o de baile) o por la participación en una actividad social.

Muchos alegan que lo duro es ser feliz "mientras"; que no tiene sentido cuidarse tanto para la vejez, un momento que quizá no vivan. Ante semejante escepticismo, la única respuesta es mantener las funciones despiertas, con actividades disfrutables.

Uno de cada cuatro duerme mal.

Uno de cada cuatro argentinos aseguró en una encuesta que sufre trastornos del sueño. Un 9% tiene dificultad para conciliarlo y mantenerlo, un 6% dijo hablar en voz alta, el 5% se quejó de pesadillas reiteradas, el 4% rechina los dientes y el 2% dijo padecer parálisis del sueño.

Pacientes virtuales prueban medicinas.

Igual que se simulan los vuelos, una compañía estadounidense puso en marcha una plataforma informática para probar medicamentos. El programa analiza nuevos principios químicos y valora la eficacia de medicamentos para los trastornos cardiovasculares.

La cafeína afecta más a los hombres.

Los efectos estimulantes de la cafeína son más notorios en los hombres que en las mujeres y comienzan apenas diez minutos después de la ingesta de café, según un estudio de la Universitat de Barcelona. El efecto de la cafeína puede durar entre dos y tres horas.

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