ARUSHA, TANZANIA | AGENCIAS
Fueron 100 días de una orgía de violencia en 1994. Ante la inoperancia de tropas de ONU y una casi total indiferencia del mundo, murieron 800 mil hombres, mujeres y niños. Fue el genocidio de Ruanda. Ayer su ideólogo recibió sentencia.
El ex coronel Theoneste Bagosora, considerado el cerebro tras la masacre de 1994, junto a otros dos ex oficiales, fueron condenados ayer a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), apadrinado por las Naciones Unidas y con sede en Tanzania, tras un juicio en el que declararon 242 testigos durante 409 días.
El hutu Bagasora, de 67 años, era director del gabinete del Ministerio de Defensa de Ruanda durante la época del genocidio. Fue detenido en Camerún en 1996 y siempre proclamó su inocencia. Los otros dos condenados a perpetua fueron Aloys Ntabakuze y Anatole Nsengiyumva. Los cargos fueron "genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra".
MASACRE. El genocidio de Ruanda fue el peor episodio del centenario enfrentamiento entre las milicias hutus y tutsis, que aún hoy continúa en ese país y en sus vecinos, como en la República Democrática del Congo (RDC). Pero el origen de la masacre ocurrió el 6 de abril de 1994, cuando el entonces presidente ruandés, el hutu moderado Juvenal Habyarima, murió en un misterioso accidente de avión. Al día siguiente, la primera ministra Agathe Uwilingiyimana, también moderada, era asesinada.
Según concluyó el TPIR, Bagosora asumió el control militar y político del país. Ahí estalló la ira contra los tutsis y los hutus moderados. La corte dictaminó que el ex coronel entregó armas al Ejército y a la temible milicia Interahaume, para que llevaran adelante la carnicería.
Durante cien días, los tutsis fueron mutilados y asesinados a palos, disparos de armas de fuego y machetazos. Tropas gubernamentales, milicias hutu y ciudadanos comunes agitados por mensajes radiales de odio -sobre todo a través de la emisora extremista "Radio Libre Mil Colinas"- fueron de aldea en aldea, matando a hombres, mujeres y niños. Además de ser considerado el ideólogo de la matanza, el TPIR concluyó que Bagosora fue el responsable directo del asesinato de la ex premier Uwilingiyimana, de diez cascos azules belgas encargados de protegerla, y de varios dirigentes políticos, así como de las matanzas de tutsis en la ciudad de Kigali, capital de Ruanda, y en la norteña región de Gisenyi.
El TPIR desestimó, sin embargo, el cargo de "acuerdo para cometer un genocidio" contra los acusados.
Se sospecha que unas 63 mil personas tomaron parte en el genocidio aunque, muchas de ellas han sido sentenciadas por tribunales locales, donde se alentó a los acusados a confesar y pedir perdón a cambio de sentencias leves.
Según la acusación, Bagasora anunció en 1993, al retirarse de las negociaciones con la rebelión tutsi del Frente Patriótico Ruandés, hoy al poder en Kigali, que iba a "preparar el apocalipsis", o sea, el genocidio. El ex coronel rechazó haber empleado esas palabras. Su abogado, Raphaël Constant, dijo que la sentencia será apelada.
El gobierno de Kigali manifestó su satisfacción con la condena, así como los sobrevivientes del genocidio en Ruanda, donde muchos de sus autores aún viven entre ellos, casi 15 años después de la matanza. Y el odio permanece latente.
Un militar brillante y asesino
Theoneste Bagosora nació el 16 de agosto de 1941 en un pueblo al noroeste de Ruanda. Creció en una familia de religión cristiana, fue corista de niño en una parroquia y hasta tuvo una breve vocación sacerdotal, ya que en 1956 entró en el seminario católico de Nyudo.
Seis años más tarde salió para enrolarse en la Escuela de Oficiales. Ahí desarrollaría una meteórica carrera que lo llevaría a ser subteniente a los 23 años y comandante de la región oriental de Bugesera a los 25. Ahí demuestra tanto su buena madera militar como su odio a la minoría tutsi, al repeler con fiereza un ataque de milicianos de esa etnia, provenientes del país vecino Burundi.
Recibe más formación militar en París, Francia, en 1981. Este es uno de los motivos por los cuales el actual presidente ruandés, el tutsi Paul Kagame, ha acusado al país europeo de estar involucrado en el genocidio. A partir de 1990, Bagosora lidera las negociaciones con los rebeldes tutsis del Frente Patriótico Ruandés (FPR), uno de cuyos líderes era Kagame. Las negociaciones fracasan en 1993 y un año después estalla el conflicto. Desde ahí, se lo conoce como "el coronel del Apocalipsis". afp y ansa
Claves de una atroz carnicería
En Ruanda, la etnia hutu conforma el 85% de la población. Los tutsi son minoría, pero tradicionalmente han formado parte de las elites.
En 1994, el gobierno hutu buscaba detener el avance de rebeldes tutsis del FPR. El 6 de abril, la muerte en un accidente de aviación del presidente Juvenal Habyarima, presuntamente por causa de los insurgentes, desató la masacre.
El Ejército y milicias organizadas asesinaron sistemáticamente a los tutsis. Se establecieron controles de carretera en los que cualquiera que tuviera un documento de identidad que indicara la pertenencia a esa etnia era muerto de un disparo o a machetazos. El coronel Theoneste Bagosora fue acusado de estar atrás de la organización de esa masacre.
Posteriormente, el gobierno ruandés arrestó a 120 mil personas, dejando las prisiones del país a punto de reventar. Kigali estimó que juzgarlos a todos llevaría cien años. Miles fueron liberados, otros comparecieron ante juzgados tribales; los menos ante el TPIR. (Fuente: BBC Mundo)