Londres | El ex primer ministro británico Tony Blair justificó su decisión de convertirse al catolicismo después de haber renunciado a su cargo en el gobierno, y dijo que de haberlo hecho antes habría sido acusado de "loco".
En una entrevista con la BBC de Londres, Blair negó demorar su decisión religiosa por temor a enfrentar serios inconvenientes con su investidura de primer ministro de Gran Bretaña.
El ex jefe del gobierno admitió además haber asistido a misas católicas desde hacía 25 años y dijo que educó a todos sus hijos en esa religión, antes de convertirse él mismo en 2007. Blair declaró que temía expresar sus creencias religiosas durante su mandato en Downing Street, ya que según él hubiera sido calificado como "loco". Las declaraciones fueron hechas para el programa de la radio 1 de la BBC, "Christmas Voices", que fue transmitido ayer.
Durante la entrevista, Blair dijo que muchos británicos hubieran hallado "reconfortante" saber que el primer ministro "tenía valores espirituales". Sin embargo, la BBC indicó que muchos católicos británicos sintieron que la influencia de enseñanzas cristianas disminuyó durante el gobierno de Blair, principalmente por su decisión de invadir Irak y por haber llevado a tropas a la guerra en Kosovo, en Sierra Leona y en Afganistán.
Su conversión al catolicismo se produjo en junio de 2007, cuando en vísperas de ceder el poder a Gordon Brown viajó al Vaticano para entrevistarse con el Papa por tercera vez en cuatro años.
De haberse convertido antes, habría sido el primer católico en asumir la jefatura de gobierno británico en un país donde todavía existe una barrera legal para que el monarca, su cónyuge y sus herederos sean católicos. ansa