SEBASTIÁN ELCANO
Sebastián visitó finalmente el muy recomendado Lindolfo y disfrutó de un almuerzo para recordar, acompañado por su amigo Tonio. La cocina del chef Nacho Martínez responde a varios años en Barcelona, restaurante propio incluido. Entusiasmado, hubo varias incursiones en las cuales Sebastián degustó distintos aciertos. El tartar de salmón y cebolla roja, cortado a cuchillo como debe ser y un cebiche de lenguado, heterodoxo, sin cilantro, pero finamente especiado y aceitado, que aceptó de buen grado una vuelta del molinillo. El arroz negro, con camarones, chipirones y puntillas (chipirones más pequeños), al dente y dueño de la densidad cremosa deseada. El lenguado con salsa de naranja y Cointreau, magistral, por la calidad del pescado sin congelar y la cocción exacta, respetuosa de texturas que sucumben si el fuego se excede. Carta de vinos amplia que alberga el Albariño 2008 de Bouza, siempre irrepetible y el Cabernet Sauvignon 2006 Casillero del Diablo, terso y maduro.
Daniel Deniz, constructor y carpintero vecino de Lindolfo, ha reciclado maravillosamente el antiguo local del club Old Boys, respetando pisos e incorporando maderas, hierro y adoquines del lugar y lámparas de diseño original mientras las paredes muestran los venerables ladrillos que se remontan a 1838. La camarera Mayla, con sus ojos de andaluza y la cordialidad a flor de piel, mejora los platos e impulsa el deseo de volver tanto como la cocina. Silvina, el otro par de ojos y sonrisa única que comparte con Mayla el servicio, que Sebastián recuerda de otros restaurantes.
Lindolfo. Juan Lindolfo Cuestas 1388. Teléfono 9167686. Precio por comensal alrededor de $ 600, favorable al cliente. Mediodía de lunes a sábado y noche desde el miércoles.
CALA DI VOLPE. El chef Renato Martinelli dirige hace un par de años la cocina del restaurante Azzurro en el hotel Cala di Volpe. Su presencia ha beneficiado el té de la tarde que ofrece un excelente buffet muy concurrido. La Escudería decidió visitar el lugar para conocer los cambios que introdujo Renato allí. La experiencia resultó positiva, entre otras razones por el esfuerzo del camarero Luis que pone devoción en la atención de los comensales.
Los méritos comienzan con los panes del cubierto, elaborados en la casa. Continúan con los pimientos de piquillo rellenos de pescado blanco y con la molleja crocante sobre un soporte de tomate. Siguen con el acierto del risotto y del pollo al wok, para desembocar en una abrumadora calesita de postres donde la palma la llevó el tatín de ananá. Los escuderos, muy sedientos, dieron cuenta del Sauvignon Blanc 2008 y del Cabernet Sauvignon 2006 de bodega Bouza. Ambos vinos, muy dóciles: con las entradas el blanco y con los principales, el tinto. Azzurro. Rambla Gandhi y Parva Domus. Teléfono 7102000. Precio por comensal $ 790, decididamente bajo.