CANELONES | PATRICIA MANGO
Un hombre se recuperaba ayer de las 15 puñaladas que le dio una joven a la que supuestamente le pagaba a cambio de sexo. La agresora afirmó que el hombre quiso que su hermana menor, de 16 años, también "trabajara" para él y que la amenazó con el cuchillo, el mismo que ella usó para atacarlo.
La Justicia dispuso para la menor arresto domiciliario por hurto especialmente agravado, ya que robó dinero al agredido.
La mayor fue procesada con prisión por un delito de tentativa de homicidio.
Todo comenzó en la casa del hombre, un jubilado de más de 50 años cuya vida es considerada "bohemia", según indicaron fuentes policiales a El País. Aparentemente y de acuerdo a testigos, tenía por costumbre llevar chicas a su casa a las que les pagaba a cambio de sexo.
En esta oportunidad, la mayor fue acompañada de su hermana, una jovencita de 16 años. Siempre de acuerdo al relato de las mujeres, él quería que también la menor le brindara satisfacción sexual a lo que ambas se negaron.
LA LUCHA. Entonces el hombre tomó un cuchillo y la amenazó para que lo obedeciera. En ese momento la más grande salió en su defensa. En principio forcejeó con él para sacarle el arma y luego se unió la menor a la lucha. Las dos jóvenes resultaron con cortes en las manos. La peor parte la llevó el hombre que recibió 15 puñaladas. Supuestamente la más chica de 16 años, cuando vio que su hermana lo atacaba con el cuchillo quiso detenerla pero no lo logró. Antes de irse, le robó $ 1.800 al dueño de casa.
Tras este episodio, ambas huyeron. Se tiñeron el pelo y se deshicieron de la ropa que habían usado. La mayor se fugó a Durazno a esperar que las aguas se calmaran y la menor quedó en su casa. Una investigación de la policía ubicó a la menor y a las pocas horas lograban detener a su hermana.