Hijo de un suboficial del Ejército finlandés de origen noruego, Martii Ahtisaari nació en 1937 en Viipuri, territorio que hoy pertenece a Rusia. Se educó en las ciudades de Kuopio y Oulu, en cuya universidad se formó en magisterio antes de prestar el servicio militar obligatorio y licenciarse con el grado de capitán. En 1959 obtuvo el título de profesor de escuela y al año siguiente tuvo su primera experiencia fuera de su país en Karachi, Pakistán, como educador físico y formador académico dentro de una misión de la Asociación Cristiana de Jóvenes. En 1977 Accedió al funcionariado de la ONU y sirvió de comisionado internacional en Namibia, territorio que por ese entonces estaba administrado por Sudáfrica, y cuya descolonización exigía la ONU. Su cometido en el país sudafricano terminó el 21 de marzo de 1990, día en que Namibia accedió finalmente a la independencia. En 1994 fue elegido presidente de su país, Finlandia, al que gobernó hasta el año 2000. Fue durante su presidencia que se impulsó la entrada de Finlandia a la Unión Europea.
El ex presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari, recibió ayer en Oslo, Noruega, el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos durante más de tres décadas para llevar la paz al mundo, desde Namibia hasta Kosovo.
En su discurso, Ahtisaari instó al próximo presidente de Estados Unidos, Barack Obama a que en su primer año de mandato otorgue una prioridad "alta" al conflicto de Oriente, algo que calificó como el "mayor reto" actual para la paz.
Durante su discurso en la ceremonia, Ahtisaari pidió también a la Unión Europea, Rusia y la ONU que "se comprometan en serio para que se pueda encontrar una solución a la crisis que se extiende de Israel y Palestina hasta Irak e Irán".
"Todas las crisis, incluida la de Oriente Medio, pueden ser resueltas. La solución requeriría una contribución de las partes implicadas y de la comunidad internacional en conjunto", dijo minutos después de recibir el diploma y la medalla del premio de manos del presidente del Comité Nobel, Ole Danbolt Mjos.
El veterano diplomático ha recibido el premio, dotado con 10 millones de coronas suecas (casi un millón de euros) en una concurrida ceremonia con más de mil invitados, en el Ayuntamiento de Oslo y en presencia de la familia real noruega, con el rey Harald al frente.
Éste es el único galardón de la Academia Sueca que tradicionalmente se entrega en Noruega. El jurado ha destacado la contribución de Ahtisaari "a un mundo más pacífico y a la fraternidad ente naciones, siguiendo el espíritu de Alfred Nobel", fundador de estos galardones.
AFGANISTÁN y KOSOVO. Ahtisaari manifestó también que podría apoyar un incremento de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, pero sólo si creía que esto llevaría a una solución política al conflicto del país.
"Estoy abierto al argumento de que sea lo que sea que facilite una discusión apropiada que resuelva el problema afgano, estoy preparado para considerarlo", dijo Ahtisaari en una conferencia de prensa en el Instituto Nobel en Oslo, en la víspera de la entrega del premio.
El veterano mediador de paz dijo que reforzar la misión de la OTAN en Afganistán sólo tenía sentido si mejoraba las posibilidades para iniciar las conversaciones sobre un acuerdo político, y que algunos habían sugerido que aumentar el número de soldados en Afganistán podría ser la clave para dar lugar a negociaciones. "Ese es el único (caso) en el que estaría dispuesto a aceptar esa respuesta", añadió Ahtisaari.
En el año 2005, Ahtisaari medió la paz entre Indonesia y los rebeldes en la provincia de Aceh para poner fin a 30 años de enfrentamientos.
Hasta marzo del año pasado lideró conversaciones entre serbios y albaneses en Kosovo como enviado de las Naciones Unidas y fue el arquitecto de un plan de la Unión Europea para la independencia de Kosovo, a la que se oponían Serbia y su aliado Rusia. Ahtisaari dijo que estaba satisfecho de que más de 50 estados hayan reconocido la independencia de Kosovo y que otros que no lo han hecho deberían hacerlo. "Kosovo es independiente, seguirá siendo independiente. El proceso es irreversible", señaló. (basado en agencias).
Vocación de mediador
La concesión del Premio Nobel de la Paz al ex presidente finlandés Martti Ahtisaari reconoce tres décadas dedicadas a la mediación y la resolución de conflictos en diversas partes del mundo.
Su labor diplomática y facilitadora, ejercida ya sea como comisionado y enviado especial de la ONU, estadista en ejercicio o responsable de su propia ONG especializada en la gestión de conflictos, incluye una larga lista de éxitos diplomáticos. Entre los más reconocidos figuran la supervisión de la independencia de Namibia en 1990, la aceptación por parte de Serbia de las condiciones del alto el fuego con la OTAN en 1999, la supervisión del desarme del Ejército Republicano Irlandés (IRA) en el 2000 a petición del gobierno del Reino Unido, el acuerdo de paz entre el gobierno indonesio y los separatistas de Aceh en 2005. Por último, la conducción de las negociaciones sobre el estatus de Kosovo como país independiente.