CANELONES | PATRICIA MANGO
Karina Espina Rodríguez de 27 años, murió a manos de su ex esposo del que se había separado hace cuatro meses. Lo había denunciado el jueves en la seccional de Canelones porque la había amenazado.
No era la primera vez, ya había actuaciones judiciales por las peleas continuas de la pareja y las amenazas del hombre.
Él, José Miguel Rivero de 24 años, se infringió al menos cinco puñaladas ante la mirada de su hijo. Murió menos de una hora más tarde que su ex mujer luego de haber ingresado con vida al sanatorio Comeca.
Ella, tenía dos hijas de 6 y 4 años de un anterior matrimonio; y había tenido un hijo de 2 años con quien terminó por matarla. La joven estaba de licencia en el supermercado en que trabajaba, en la ciudad de Canelones.
El miércoles pasado, su apartamento del Complejo Baldearcos, número 204 del block H, que hace poco tiempo le había sido adjudicado, se prendió fuego. De acuerdo a informaciones policiales, una de las hijas, lo inició jugando con un encendedor.
Por esto, Espina se mudó, momentáneamente, a otro de los apartamentos, junto a una vecina.
En la madrugada del viernes, Espina concurrió a la Seccional 1a. Nuevamente, iba a denunciar a Rivero, un trabajador de una empresa privada de construcción que estaba viviendo a 15 cuadras de la mujer. Dijo que la amenazaba, las fuentes consultadas indicaron que no especificó de qué tipo eran las advertencias que él le hacía.
Ayer a mediodía, él fue a ver a su hijo. Aparentemente la muchacha lo había convocado para que fuera. La discusión se originó a los pocos minutos en uno de los patios internos. Él tenía un cuchillo de caza de 30 centímetros de hoja y de empuñadura blanca. Lo escondía entre sus ropas.
el ataque. La discusión fue subiendo de tono y el hombre sacó el arma y con furia, acuchilló varias veces a la madre de su hijo. Ella cayó agonizante, contra una de las paredes del block donde habitaba.
Mientras ella perdía la vida, él se apuñaló el pecho al menos cuatro veces. Llegaron policías de la Seccional 1a., de la División Homicidios y de Policía Técnica.
El asesino fue llevado en estado desesperante a un CTI de la ciudad donde falleció menos de una hora después.
Los vecinos se debatían entre la indignación y el dolor. Indicaron que no conocían mucho a la joven ya que hacia poco se había mudado.
Algunos se enojaban con la prensa; otros lloraban enmudecidos mirando el cuerpo que yacía tapado con una colcha celeste.
Los niños, que hacia unos minutos jugaban en el patio del complejo, comentaban asombrados entre ellos. Y cuando se corrió la voz de la muerte del hombre, uno de ellos de no más de 6 años alcanzó a decir: "qué suerte". La sensación de impotencia invadió a todos.
A su vecino de 20 años, la situación le seguía pareciendo irreal. "Tomé mate con ella ayer" dijo Paul. Era frecuente que matearan juntos porque los hijos de ella y los sobrinos de él jugaban juntos.
Todos sabían de las varias denuncias radicadas contra el hombre y también del incendio que había sufrido.
El incendio parecía ser la noticia más importante de la semana en el complejo, lamentablemente no lo fue. Los tres niños quedaron ahora bajo la custodia de su abuela materna.
La cifra
2.553 es la cantidad de denuncias por violencia doméstica registradas en Canelones en 2007, es el departamento con más casos.