Tras el asesinato de Héctor Da Cunha, frente a su esposa y su hijo por parte de barrabravas de Peñarol el 11 de marzo de 2006, se suspendió el fútbol uruguayo.
La indignación fue general y se anunciaron varias medidas por parte de la Policía, la AUF y los clubes para prevenir hechos de violencia en el deporte. Muchos de esas medidas quedaron en el olvido y algunas de ellos vuelven a estar en la palestra luego de los incidentes del pasado domingo en la cancha de Jardines del Hipódromo.
Una de las principales medidas que se anunciaron en 2006 fue la instalación de cámaras vigilantes en el Estadio Centenario, que registraran a los violentos que actuaran en ese escenario.
Estrictos y minuciosos controles de los concurrentes a las canchas fue otra de las medidas que se anunció y hasta la instalación de arcos detectores de metal. También se anunciaron controles de alcoholemia al ingreso de los parciales a las canchas y la venta de entradas sólo hasta 15 minutos antes del comienzo de los encuentros.
Con el argumento -o la excusa- de que los controles retrasarían demasiado el ingreso de los parciales, ni los detectores de metal, ni controles de alcoholemia con espirómetro y ni siquiera las revisaciones a mano se cumplen en los estadios. Tampoco se cumple con la venta de entradas hasta 15 minutos antes de los encuentros.
El 15 de marzo de este año, en una nota del suplemento Qué pasa, el periodista Jorge Da Silveira afirmó que las cámaras vigilantes del Estadio Centenario llegaron a identificar 631 violentos en distintos episodios, pero que a falta de videos vírgenes se usaron esas cintas para filmar partidos y el registro se borró.
los casos. La muerte de Da Cunha se sumó a otras ocurridas anteriormente por hechos de violencia. El 22 de septiembre de 1957 murió Carlos Héctor Gómez, hincha del club Sud América que fue agredido durante un partido con Progreso.
El 30 de septiembre de 1959 murió Julio Calongil, herido de bala a la salida de un partido entre Liverpool y Danubio que fue suspendido por incidentes entre parciales. El 16 de septiembre de 1963, en un partido entre Wanderers y Nacional en el estadio Centenario murió Hugo Avelino Rodríguez, agredido por dos hinchas tricolores.
El 19 de septiembre de 1992, tras un partido entre Basáñez y Villa Teresa, un coracero intentó reprimir a hinchas que se enfrentaban y atropelló con su caballo al ex jugador Wellington "Chumbo" Castro, quien falleció. El 12 de junio de 1994, previo a un clásico, Walter Diego Posadas, de 16 años, murió a consecuencia de una cuchillada de un hincha de Peñarol en las afueras del estadio Centenario. El 30 de marzo de 1996, en las afueras del Parque Central fue asesinado Daniel Tosquellas por un disparo de un hincha de Cerro. El 12 de enero de 2006, en un clásico jugado en Maldonado, Víctor Laluz Díaz de 25 años fue golpeado en la cabeza y perdió masa encefálica; falleció el 20 de enero.
De los aproximadamente 20 barrabravas que participaron en la agresión a Da Cunha, sólo tres fueron identificados y están condenados a 17 años de prisión.