A lo suyo. Lo de estos chicos ingleses que se empezaron a hacer famosos por tocar sin guitarras ya no es competir con Coldplay y otros por ser los nuevos U2. Keane parece haber encontrado su razón de ser en la confección de hits radiales de largo alcance. Lovers are losing, por ejemplo. Si bien esto no tiene que ser un punto en contra, su pop-rock plástico y traído de los `80 rechina. Quizá porque en algunas canciones el trío recuerda a unos Tears for fears que aún no son aceptados por la movida "retro", o porque suenan demasiado calculadores. Todo Perfect Symmetry, -sus baladas, sus arremetidas sintéticas y bailables- suenan demasiado impostadas. Si se tiene en cuenta que antes de conseguir un sello, la banda contrató un asesor de imagen, la desconfianza encuentra sustento.