La localidad fernandina de San Carlos vio sacudida su tranquilidad por la noticia de un asesinato y suicidio en una conocida familia de la zona.
Un hombre, armado con una escopeta calibre 20 y una pistola mágnum 44, irrumpió anoche en la casa de su hermano ubicada en el centro de la ciudad.
Por motivos que las autoridades tratan de esclarecer, el invasor asesinó a su hermano para luego atrincherarse en el baño de la casa.
La escena habría sido descubierta por la madre y la hermana de los hombres que cuando llegaron al hogar encontraron la puerta abierta, y a su familiar muerto en medio de una charco de sangre.
Casi nueve horas después del asesinato el grupo especial de la Policía (GEO) —que había montado un operativo fuera de la casa— decidió irrumpir en la vivienda para capturar al asesino.
La Policía lanzó granadas de gas para incrementar la seguridad de su ingreso, pero cayeron sobre algunos papeles lo que ocasionó un pequeño incendio que afortunadamente fue rápidamente sofocado por personal de Bomberos.
Igualmente la decisión policial llegó tarde ya que el individuo había decidio quitarse la vida mientras estaba encerrado en el baño.
Producción: Marcelo Gallardo, corresponsal de EL PAÍS en Maldonado