Frente a las dificultades que atraviesa el sector automotor, uno de los más grandes empleadores del Viejo Continente, Europa prepara medidas de apoyo precisas para alentar a la industria a producir vehículos ecológicos, en lugar de recurrir a un plan de rescate.
"No habrá subvenciones y, por otra parte, el sector no pide subvenciones", indicó el miércoles el comisario europeo de Industria, Günter Verheugen, a una semana de la presentación del plan de reimpulso económico de la Unión Europea (UE), que incluirá medidas para las automotrices.
La asociación de constructores automotores ACEA reclamó a principios de octubre 40.000 millones de euros (unos 50.000 millones de dólares) de préstamos para financiar el desarrollo de vehículos menos contaminantes.
Al responder en parte a esta demanda, Verheugen propuso el miércoles aumentar la línea de crédito existente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), brazo financiero de la UE, para "los fabricantes de vehículos más ecológicos".
"Durante diciembre, tomaremos las decisiones que se imponen", indicó el comisario, precisando que el BEI estaba "dispuesto" a aceptar su idea.
En efecto, un portavoz del BEI había anunciado el lunes que el banco iba a proponer a los ministros europeos de Finanzas que se reunirán el 2 de diciembre "aumentar su volumen de préstamos de 20 al 30% en 2009 et 2010, es decir de 10.000 a 15.000 millones de euros anuales".
Una parte no precisada de ese monto iría al sector automotor, que ha recibido una media de 2.000 millones de euros de préstamos del BEI en los últimos tres años.
Para permitir este aumento, los 27 Estados miembros de la UE deberán aportar al Banco los recursos necesarios, indicó el secretario de Estado francés para Asuntos Europeos, Jean-Pierre Jouyet, cuyo país ejerce la presidencia del bloque hasta fin de año.
Jouet reconoció que 2008 sea quizás el "peor resultado" de nuevas matriculaciones en Europa desde 1993 (-5%), aunque también aseguró que los "grandes constructores" seguiría obteniendo ganancias al final de año.
Por ello, la presidencia francesa de la UE planteó "medidas precisas y temporarias de apoyo".
Teniendo en cuenta que los europeos se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% a más tardar 2020, Jouyet subrayó que las medidas de apoyo podrían servir a "mejorar aún más los desempeños tecnológicos y ecológicos del parque automotor europeo".
En la misma sintonía, la ACEA espera ayudas a los consumidores para que puedan cambiar sus viejos vehículos por autos menos contaminantes.
Günter Verheugen se sumó a esa idea, mencionando por ejemplo incentivos fiscales para reforzar la demanda de "vehículos verdes".
Pero el comisario advirtió sin embargo contra el "efecto acumulativo" en los precios de los autos de todas las medidas impuestas a los constructores, como más seguridad, más calidad y menos emisiones de CO2.
AFP