SEBASTIÁN AUYANET
El nombre Queen, que desde hace un tiempo regresó a los afiches, escenarios y (escasas) portadas de revistas llega a Santiago y Buenos Aires con el cantante Paul Rodgers, un disco nuevo y cuestionamientos a los que no hacen caso.
"Habría sido estúpido ponerse otro nombre". Con esa frase, el baterista Roger Taylor zanjó con un periodista chileno la cuestión por la que seguramente le preguntan a él y a su compañero Brian May en todas y cada una de las ciudades por las que pasa el proyecto "Queen + Paul Rodgers": ¿Por qué seguir usando el nombre Queen si ahora no sólo falta Freddie Mercury (fallecido en 1991), sino también el bajista John Deacon?
"Hay gente en Chile que ha estado esperando toda una vida para ver a Queen"; asegura May, el eximio guitarrista, en una demostración de soberbia a la británica. No se equivoca. Unas 15.000 personas ya compraron su entrada para ver al grupo hoy en San Carlos de Apoquindo. Otros miles los esperan en Buenos Aires hasta el viernes, cuando verán a ambos nuevamente o por vez primera sobre el escenario de un estadio.
Al frente de dos piezas de esa banda que en conciertos históricos como el de Wembley (1986, editado en doble disco compacto) se volvió leyenda, estará Paul Rodgers, también inglés. El cantante aterriza entonces en el proyecto más masivo y ambicioso de toda su carrera, a los 59 años. Ex cantante de grupos como Free y Bad Company (bastante poco conocidos a nivel mundial, y con una trayectoria con escasos destaques), también fue defendido por los dos miembros remanentes de Queen. "La voz de Paul nos abrió otro mundo también, porque para nosotros ya era un héroe y un referente en los 70, cuando Freddie ponía atención en cómo él se movía sobre el escenario".
De la unión ya surgió un disco en vivo, llamado Return of the Champions, que se grabó durante un concierto en la ciudad de Sheffield, Inglaterra. Ese disco también incluyó un DVD con el mismo show.
Pero el Queen 2.0 comenzó a plasmarse en The Cosmos Rocks, un disco presentado a fines del mes de octubre que ha recibido críticas muy duras de parte de casi toda la prensa especializada. Ni bien se escucharon las primeras canciones del nuevo proyecto empezó a crecer en el ambiente la idea de que, más que Queen más Rodgers, el proyecto parecía Queen menos Mercury.
La idea no parece haber fracasado en el público. Al menos gracias a una primera oleada de curiosos y nostálgicos, Queen y Paul Rodgers llenaron estadios con miles de personas en países como Holanda o Japón, y se dio el lujo de realizar un concierto en el histórico Hyde Park para 65.000 personas, que mezcló clásicos del grupo y viejas canciones de las bandas anteriores de Rodgers con temas del nuevo grupo.
"Nuestros fans se reúnen bajo esa bandera. Ponerse de otra manera hubiera sido injusto para ellos", explica May, decidido a dar al menos un pedazo de Queen a ese público aparentemente predispuesto a conformarse.
La fórmula no le funcionó a otras bandas históricas dentro del rock del siglo XX. Génesis, el grupo en el que descollaron Peter Gabriel y Phil Collins, fracasó cuando llegó el ignoto Ray Wilson a hacer de voz dentro del grupo. La prueba de esto se pudo ver años después, cuando Wilson, ya fuera de esa banda, llegó a Montevideo para presentarse ante un Plaza semivacío. Otros experimentos como The Doors 21st Century, el proyecto de resurrección de Robby Krieger y Ray Manzarek, corrieron una suerte similar. En aquel caso, quien intentó ponerse en los zapatos e imitar los bailoteos de Jim Morrison fue Ian Astbury, cantante del grupo The Cult.
Lo cierto es que Queen, una de las bandas más grandes que ha dado la historia de la música, parece estar viviendo de la inercia. Los pronósticos eran bien distintos cuando el lugar libre frente al micrófono era llenado en forma imaginaria con cantantes como Robbie Williams, algo que podría haber hecho que el proyecto escapara de la indisimulable sombra de Mercury.
En tiempos de refritos a medias, vale la pena aclarar que con mucho menos otros artistas se permitieron vivir un poco más gracias a la fiebre del "revival". Y a Queen lo avala, antes que nada, su obra. Los discos de la banda han permanecido un total de 1.322 semanas (27 años) en los rankings de Reino Unido, superando a The Beatles y Elvis Presley.
En el año 2006, el álbum Greatest Hits se confirmó como el disco más vendedor en la historia de las islas, alcanzando las 5.407.587 copias vendidas, y aventajando en más de medio millón al mítico Sgt. Pepper`s Lonely Hearts Club Band, de los Beatles. Además, son la única banda del mundo en la que todos sus miembros han compuesto al menos un tema que figuró primero en los charts. Se les calculan unos US$ 300.000.000 en ganancias.
Y eso es apenas una forma de comenzar a explicar por qué The Cosmos Rocks ya está entre los discos más vendidos del año y por qué Queen sigue convocando multitudes. Aunque Rodgers no pueda hacer gritar y cantar a la gente como aún se lo puede ver al increíble Mercury en el DVD de ese mágico concierto. Y el recurso que lo valida -recurrente o no- es uno de sus versos más populares: el show debe seguir.
El Cosmos rockea pero en el camino hay varios choques
Casi todas las reseñas de prensa coinciden en que la canción Warboys (Chicos de guerra) es una de las peores que han pasado por la carrera de Queen. La reseña del diario inglés The Guardian se ensaña particularmente con el grupo: "Uno se sorprende al ver que Queen -hombres famosos por su inteligencia- dejen pasar una letra estúpida, algo ofensiva y que va directamente en desmedro de todo el trabajo musical que hayan podido hacer para esa canción".
Otras canciones como C-lebrity (C-lebridad) tampoco gozan del favor de los comentarios, que en general priorizan que la nueva formación es competente para volver a sonar en estadios y grandes arenas, pero no para volver a los años gloriosos. Entre lamentos y muestras de indignación, la mayoría de las reseñas también coinciden en que sólo tres o cuatro temas se salvan dentro de este irregular trabajo.
Una carrera con algún que otro "hit" abusado
¿Es posible que grandes músicos y compositores de la historia de la música caigan en el mal gusto? La pregunta parece obvia. Por supuesto que pueden, pero en el caso de Queen, una banda que alcanzó dimensiones de gigante de la música, con mojones que llevaron a la música rock a nuevos estándares de virtuosismo, emotividad y popularidad, eso siempre va a llamar la atención.
Es que Queen -concretamente en la figura de May- ha incurrido en algún que otro desliz musical. El que más se le recuerda al espigado guitarrista es su participación en un tema de la "boy-band" 5ive, la respuesta británica a los N´Sync y Backstreet Boys a finales de los noventa. En aquel entonces, May y Taylor aparecieron en un cover que esa banda hacía del clásico We will rock you.
May, uno de los compositores más importantes que ha dado la historia de la música (fue el responsable de esa canción y otras como Show must go on) es, de todas formas, el hombre que la mayoría de la gente que pagó su ticket en Argentina y Chile quiere ver.