WASHINGTON | AFP
El Tesoro estadounidense advirtió que el enorme paquete de rescate bancario "no es la panacea" para la crisis, mientras los principales fabricantes de automóviles tratan de convencer al Congreso que duplique la ayuda al sector.
Al comparecer ante el Congreso para explicar los progresos sobre su paquete de rescate financiero por US$ 700.000 millones, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, estimó ayer que la crisis "se ha extendido al resto de nuestra economía y la afecta".
"Llevará un tiempo restablecer el crédito y reparar nuestro sistema financiero, que es esencial para la recuperación de la economía", agregó.
Pero el plan de rescate del sistema financiero "no es la panacea para todas nuestras dificultades económicas", dijo.
Las perspectivas económicas de Japón sufrieron otro nuevo golpe cuando el ministro de Política Fiscal y Económica, Kaoru Yosano, dijo que no tenía "ninguna confianza" en que la segunda economía mundial crezca en 2009.
"Si juzgo lo que está sucediendo de manera honesta, no tengo ninguna confianza ahora en que habrá crecimiento positivo", indicó Yosano un día después de que cifras oficiales confirmaran que el país está en recesión.
En tanto, ejecutivos de General Motors, Ford y Chrysler, los denominados "Tres Grandes" fabricantes de automóviles estadounidenses, comparecen también ante un comité del Senado para rogar a los legisladores que salven a la industria.
El presidente ejecutivo de Chrysler, Robert Nardelli, advirtió que sin un préstamo "inmediato" del Estado Federal, su grupo no cuenta con el nivel de liquidez suficiente para continuar funcionando normalmente.
Su testimonio, al cual seguirá una comparecencia en la Cámara de Representantes el miércoles, tiene lugar en momentos en que millones de empleos están en peligro ya que las gigantescas pérdidas de la industria son exacerbadas por la profundización de la crisis económica.
congreso. Los demócratas buscan la aprobación de un paquete adicional de rescate a la industria automovilística por US$ 25.000 millones, luego de que el primero, por un monto similar, fuera aprobado pero aún no distribuido.
Importantes miembros del Partido Demócrata condenaron la oposición de la Casa Blanca y de líderes republicanos a utilizar dinero del paquete de US$ 700.000 millones para financiar un rescate del sector automovilístico.
"Estamos viendo un posible colapso de la industria automovilística, con consecuencias que impactarían directamente en millones de trabajadores estadounidenses y causarían más devastación en nuestra economía", advirtió el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid.
Ford anunció que venderá una participación del 20% en su socio japonés Mazda por US$ 540 millones para recaudar efectivo.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, que también prestó testimonio en el Congreso ayer, estimó que el dólar sigue siendo la moneda de referencia del sistema cambiario internacional.
"No creo que esté muerto el sistema del dólar", declaró Bernanke en una audiencia ante el comité de Finanzas de la Cámara de Representantes.
A todo esto, la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), a diferencia de la reciente cita de países del G-20, servirá para preparar medidas para enfrentar la "post crisis mundial", opinó hoy el presidente Alan García, al inaugurar la IV Reunión del Consejo Consultivo Empresarial del bloque interregional que se celebra en la capital peruana.
Mercados sin tener un rumbo definido
La Bolsa de Nueva York terminó en alza ayer, en un mercado temeroso e indeciso entre el optimismo de Hewlett-Packard y un clima generalmente cauteloso: el Dow Jones ganó 1,83% y el Nasdaq 0,08%.
Las principales plazas latinoamericanas por el contrario registraron fuertes pérdidas. La Bolsa de San Pablo, la mayor de la región, perdió 4,54%, México bajó 2,69% y Buenos Aires cayó 4,47%.
Las bolsas europeas lograron cerrar en alza tras registrar fuertes pérdidas el lunes, luego de que el gigante bancario estadounidense Citigroup anunciara la supresión de 50.000 empleos en todo el mundo.
"¿Quién querría estar en este mercado?", preguntó Martin Allison, consejero de inversiones de ABN Amro Craigs en Wellington, donde la Bolsa perdió un 1%.