La recompra de Letras de Regulación Monetaria que lleva adelante el Banco Central (BCU) por $ 5.000 millones en total -de los que ya adjudicó $ 3.000 millones- sirvió para que las AFAP hicieran ganancias al venderle las mismas al Central y comprar bonos globales uruguayos en Unidades Indexadas (UI).
Fuentes oficiales dijeron a El País que las AFAP deshacen posiciones en Letras a corto plazo y con esa liquidez que reciben compran en el exterior bonos globales en UI, de esa manera hacen una ganancia "por diferencia de plazo" ya que se aseguran pagos de intereses por más años. Las Letras tienen como máximo vencimientos de tres años, mientras que los bonos van desde 10 hasta 29 años.
A eso se suma que encuentran los bonos a precios bajos (a entre 60% y 70%) y cuando los cobren (a su vencimiento) recibirán el 100%.
En la venta de Letras, las AFAP prefieren recibir dólares (la operación del Central permite a los inversores elegir entre pesos y dólares), porque pese a que los bonos que compran son en UI se deben integrar en dólares.
Eso permite quitar "presión adicional" sobre el tipo de cambio, ya que si no recibieran dólares por las Letras irían a comprarlo al mercado de cambios, explicaron las fuentes.